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PUNTADA CON HILO, COMUNICACIÓN DE MUJERES, fue un periódico en papel que circuló en los años '90. Nos definimos feministas y "con perspectiva de clase".

Salíamos mensualmente en todo chile, también llegábamos a otros países latinoamericanos. A organizaciones de base, tanto de mujeres como mixtas, llegábamos sin costo alguno o hacíamos un trato: una sola suscripción a cambio de varios ejemplares cada mes. Las ONGs e instituciones en cambio debían pagar sus suscripciones completas.

PUNTADA CON HILO se destacaba por un lenguaje directo, cercano, claro y por manejar como sus fuentes primarias los testimonios de las propias mujeres, sus experiencias, sus formas de evaluar los acontecimientos políticos y sociales, sus denuncias, sus ideas y elaboraciones políticas y culturales. Las "autoridades" en diversas materias, no pasaban de ser un apoyo secundario -tal como las estadísticas e informes oficiales-.

Denunciamos la falsedad de la llamada "vuelta a la democracia", las manipulaciones de los partidos políticos, rechazamos la instrumentalización de la lucha popular que hicieron -y hacen- la mayoría de las ONGs e instituciones -con honrosas excepciones-. Destacamos el feminismo popular, la mirada de clase y nos esforzamos por no caer en la sobreideología que daña -desde nuestra perspectiva- las luchas sociales. Hablamos mucho desde lo íntimo y desde los procesos que hacemos las mujeres en lo personal que es lo que realmente -estamos seguras- construye lo político cuando hay organización.

viernes, 12 de diciembre de 2014

POR MARISOL VERA LINARES, ASESINADA POR LA DICTADURA DE PINOCHET


Que entreguen título póstumo de mi hija Marisol Vera.
X Olga Linares
Mi nombre es Olga, soy madre de Marisol Vera, una joven estudiante universitaria que fue asesinada por la policía en dictadura
Mi hija soñaba con enseñar, por eso entró en la Universidad de Tarapacá a estudiar pedagogía en castellano. Ella siempre estuvo preocupada por el otro, lo que hizo que se comprometiera apasionadamente en la defensa del más débil.
Pido que la Universidad de Tarapacá entregue el título póstumo de mi hija.

La noche del 4 de septiembre del año 1985, después de prepararnos la cena y de arrullar a su hermano pequeño cantando “Duerme negrito”, salió a una protesta. Al poco rato de que ella se fuera, a lo lejos se escuchó un disparo. Ese fue el momento en que perdí a mi hija.
Pido el título póstumo de profesora de mi hija, para reconocer la entrega de mi hija a su pasión; le educación.
Ella soñaba con ser profesora, pero su vida terminó de manera tan violenta. Como familia necesitamos de tu ayuda, para poder recobrar la memoria de mi hija Marisol. Apóyame firmando esta petición.
Gracias
Olga Linares.

1 comentario:

  1. Marisol era maravillosa, llenaba con su alegría todos los espacios. me hacía feliz verla siempre ocupada. Me daba parte de su tiempo y fue alguién que hizo crecer en mi interior esa sed de conocimiento y justicia.
    Me alegra saber que no ha sido en vano esa lucha que llevaste en tus poquitos años en esta vida.
    Un abrazo para ti y tu familia "chica"

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