PAGINA EN CONSTRUCCIÓN...

PUNTADA CON HILO, COMUNICACIÓN DE MUJERES, fue un periódico en papel que circuló en los años '90. Nos definimos feministas y "con perspectiva de clase".

Salíamos mensualmente en todo chile, también llegábamos a otros países latinoamericanos. A organizaciones de base, tanto de mujeres como mixtas, llegábamos sin costo alguno o hacíamos un trato: una sola suscripción a cambio de varios ejemplares cada mes. Las ONGs e instituciones en cambio debían pagar sus suscripciones completas.

PUNTADA CON HILO se destacaba por un lenguaje directo, cercano, claro y por manejar como sus fuentes primarias los testimonios de las propias mujeres, sus experiencias, sus formas de evaluar los acontecimientos políticos y sociales, sus denuncias, sus ideas y elaboraciones políticas y culturales. Las "autoridades" en diversas materias, no pasaban de ser un apoyo secundario -tal como las estadísticas e informes oficiales-.

Denunciamos la falsedad de la llamada "vuelta a la democracia", las manipulaciones de los partidos políticos, rechazamos la instrumentalización de la lucha popular que hicieron -y hacen- la mayoría de las ONGs e instituciones -con honrosas excepciones-. Destacamos el feminismo popular, la mirada de clase y nos esforzamos por no caer en la sobreideología que daña -desde nuestra perspectiva- las luchas sociales. Hablamos mucho desde lo íntimo y desde los procesos que hacemos las mujeres en lo personal que es lo que realmente -estamos seguras- construye lo político cuando hay organización.

martes, 19 de enero de 2021

EN MEMORIA DE BERNA CASTRO ROJAS, AMIGA Y COMPAÑERA


A La Berna

La Berna, era de fierro forjado por fuera y miel pura por dentro, se colocaba delante de los pacos a caballo con las manos en alto cuando lo de la Chepa, y sin miedo.

La arrastraron los pacos protestando cuando mataron a Matías. Con su atención apoyaba a huelguistas de hambre mapuche, a secundarias, a mujeres adoloridas por la violencia.

Sé que a veces la abrumábamos para que nos sacara de dificultades y aplacara nuestros dolores y los de otros y otras.

Y era dura la Berna igual, daba susto, hablaba sin anestesia… Si la gente estaba en negación podía arrancar de la Berna porque les iba a dar cuota de realidad.

Yo la picaneaba, que era médico, que no entendía, le peleaba y ella me escuchaba, me respondía, me explicaba o se quedaba en silencio asintiendo... Yo a veces la entendía y otras nada de nada. Pero ella solita era mejor que cualquier Universidad. Aprendí con ella (y las demás de La Pintana) gran parte de lo que ahora me sirve tanto para entender que muchas tenemos locuras en nuestras cabezas y dolor en nuestros corazones, y que eso no importa tanto porque hasta las locas tenemos amor y luchas que dar…

La Berna se podía conmover hasta las lágrimas con un cuento sobre madres, esquizofrenia y amor. El cuento “La Loca” de “Maliciosas”, cuando lo lanzamos en Londrés 38 el año 2009, la hizo llorar. Mi amiga Cecilia representó ese personaje ese día y la Berna con ojitos mojados la abrazó a ella y a mí. Me dijo “gracias, tienes que escribir porque todo eso es verdad, la pura verdad y la única manera de entenderlo es cuentos como este…”…

Ella que era psiquiatra pensaba que los cuentos podían servir para calmar el odio contra las locas del mundo. Yo que la conocía hacía solo un par de años en ese tiempo, no imaginaba a la Berna llorando… tonteras que tiene una que a veces no alcanza a ver todo lo que una ser humana es…  La vi conmovida, pequeña en su porte y gigante en su emoción. Conmovida por “una loca”, una loca como nosotras, así que le dije que tal vez “la loca” era su alter ego, y nos reímos juntas antes de irnos a carretear pa celebrar el libro.

Hace unos diez días coincidimos en La Caleta, ella saliendo de atender y yo llegando a trabajar. Me abrazó mucho, aunque no era de abrazar, y nos dijo a mí, a la Sole, y a las demás que teníamos que ir por un vino, que nos faltaba una juntada, que estábamos desde el 18 de Octubre en pura lucha y poca amistad.

Es cierto, necesitábamos hablar. Habíamos pasado tiempos de infinita tristeza antes de Octubre por tanta indolencia política…. Ese día hablamos rapidito de lo feliz que estábamos porque Octubre por fin llegó, que estábamos esperando esto y lo teníamos que celebrar juntas... No te fuiste sin verlo Bernita, eso es lo bueno, pero ¡por la mierda tenías que quedarte a disfrutarlo más!... ¡Qué vamos a hacer sin ti Berna, qué…!...

Vuela amiga, tú que creías en tu Dios de los pobres, en tu Dios revolucionario, vuela hacia ese lugar misterioso y míranos por favor, vas a guiar entonces estos tiempos que nos inundan de locura, rabia y amor.   

victoria aldunate morales

La Berna en la primera presentación de "Maliciosas" 2009, Santiago, Londres 38, Casa de Memoria
 

La loca (el relato que te conmoviò)  

No me porto así porque esté loca, sino porque tengo que cuidarte todo el tiempo. Por eso te sigo y por eso me quedo mirándote desde la esquina mientras estás con tus amigas. A veces trato de esconderme para no molestarte, pero ellas igual me ven y yo sé que se ríen de mí y que a ti eso no te gusta… Pero tengo que hacerlo porque te quiero, no porque esté loca, todos creen eso, pero no es así.

 

La señorita me dijo bien claro que estoy enferma, pero no de psiquiátrico. Es que me duele la mente a mí, sobre todo cuando me recuerdo de cosas. Y cuando les hacen algo malo a ustedes.

Yo se lo expliqué a la señorita y ella me entendió.

Que me tomara las pastillas no más y que si quiero, recuerdo, y si no quiero, NO. Que todo lo que haga ahora, dice ella, lo tengo que hacer porque quiero y no porque alguien me obliga… Que está bien que las quiera, pero que está mal que le pegue a la gente que las trata mal. Y que no haga locuras.

 

Pero a veces me da por hacer cosas raras como esa vez que me fui a la rueda y quería subirme entremedio de los carros ¿te acuerdas? y tú tuviste que pedirle disculpas al guardia porque se enojó y dijo que iba a llamar a los pacos y me iba a denunciar porque él no quería viejas suicidas ahí. Pero yo no quería matarme, todos creyeron eso, pero no, yo quería mirar las estrellas, sola, sin nadie al lado. Porque si una se sube en los carritos pagando como todos, te ponen una señora al lado, o peor, a un tipo, que entre vuelta y vuelta te puede entrar a manosear y yo no quiero manoseo, no me gustan esas cosas a mí. No quiero que ningún hombre me ande manoseando, ni siquiera el Raúl. Ya no. Soy una mujer honrada yo.

¿Porque la gente siempre cree que una es puta? Si ando sucia a veces es porque no tenemos baño y se me olvida lavarme la cara, no es porque ande puteando por ahí. Porque al contrario, la que anda puteando se emperifolla, se perfuma, se pinta y yo no, ¿para qué? Yo ya tuve mi hombre y no quiero más hombre. Yo las quiero a ustedes y nada más me importa. Por eso me vine del Puerto, para estar con ustedes, no me importó nada que Raúl me pidiera que me quedara con él, que en el Hospital me suplicara: “¡Quédate Cindy, quédate, si yo voy a cambiar, si ya dejé a la rucia, si te quiero a ti no más!”.

No, le dije, no vuelvo con vos, pura vergüenza me da volver con vos. ¡Con qué cara queris que mire a la señorita después! ¡Si ella me había dado todos los certificados para los comparendos! Si hasta me llevó en su propio auto (un auto rojo, bien bonito) a constatar lesiones y a cada rato se volvía para atrás y me miraba asustada. Después me contó que ella creía que me iba a morir porque estaba pálida, y más pálida me veía porque me corría la sangre, rojita, por la cara, pero yo ni me quejaba, iba calladita, asustada porque le estaba ensuciando el auto a la señorita y ella me decía ¡No importa Cindy, sólo no te muevas que te puede venir un ataque! Iba como histérica la señorita y  yo ya veía que chocábamos y nos moríamos las dos. Yo por culpa del Raúl y ella por culpa mía... Pero no quería morirme yo, porque estaban ustedes en el mundo, ¿me entendis? Yo me podría haber muerto, pero no quise, estuve cerca, eso sí, porque fue la primera vez que el Raúl me pegaba con objetos.

Así le dicen cuando te preguntan las señoritas: ¿Le pega con la mano o con objetos? y esa vez me pegó con un objeto.

¡Qué vai a hacer con eso, Raúl!, alcancé a gritarle y él con la tranca de la puerta en la mano me miraba rojo de rabia… Ahí se me nubló todo, y lo último que vi fue a la Carlita y a la Jenny, abrazadas debajo de la mesa.

Yo en todo caso cuando desperté supe que no me iba a morir, porque si el Raúl no me había matado a palos y la señorita no había chocado, entonces era que yo ya no me moría más. Le dije eso a la señorita y ella se río y a mí me gustó que se riera. Las pasó conmigo ella, fue en persona a hospitalizarme y fue en persona a buscarme cuando me dieron de alta.

“¡Cindy, yo no tengo derecho a decirte esto, pero te lo voy a decir igual, no vuelvas con él! ¡No hagas caso cuando el juez te diga que concilies y los mande a terapia familiar. ¡Te va a matar! A lo mejor tú sientes que él no lo haría, pero créeme, lo hacen!”...

Así me hablaba la señorita mientras salíamos del hospital. Ella pensaba que tenía la papa, que me estaba diciendo la gran cosa, que yo no me daba cuenta de nada, pero me daba, si no soy tan loca tampoco. El Raúl me estaba pegando con objetos ya y yo estaré enferma, pero no soy huevona, no iba a volver con él. ¡Mucho lo querré, pero más las quiero a ustedes y no las iba a dejar solas! Cuando me dijeron que se las habían llevado, me puse como loca, le rompí la tele a la rucia y le tiré lejos las fonolas (porque era mentira que la había dejado, lo encontré con ella). Le pegué al Raúl también. Tan loca estaba que me internaron en una cuestión parecida a la de ustedes, pero diferente. A donde me llevaron a mí, había puros mentalistas (que te ven la mente) y me obligaron a tragarme un montón de pastillas de todos colores, y la señorita ya no podía ayudarme porque ahora yo ya no era mujer golpeada porque no vivía con el Raúl y él vivía con otra. Además decían que me había vuelto loca por otras cosas, no por los golpes, y entonces no entraba en VIF, y cuando una entra en VIF, a una la ayudan, pero cuando no entra, no. Igual me consiguieron una plata para el pasaje cuando me dejaron salir y yo me vine altiro, ni pensé en ir donde el Raúl. Yo las quería a ustedes no más. Pensaba en cómo estarían sufriendo, sin mí, todas separadas, en distintos Hogares, y le lloré a mi mamá para que las sacara de ahí.

¡Por ellas lo voy a hacer -me dijo- no por vos! Porque las cabras chicas me dan pena… ¡Ahora le dan pena las cabras chicas y cuando yo era cabra chica yo no le daba pena po. No le daba pena pegarme con la manguera (porque a mí desde chica me han pegado con objetos), y no le daba pena cuando me gritaba “¡Cabra culiá, pa’ qué habris nacido!”. Ahí no le daba pena yo, pero sabis Estrellita, ese día no le respondí lo que hubiera podido responderle. ¿Sabis por qué no le respondí? Porque es una vieja cabrona y si le hubiera dado la cuestión, no las saca nunca de ahí.

Sí, ya sé que tú la queris... Bueno, es una vieja cabrona conmigo entonces, conmigo no más porque yo soy medio loca.

No le respondí nada a la vieja cabrona porque nadie más podía sacarlas, porque a ella no más le dieron la custodia y a mí en cambio me la quitaron, porque a mí no me cuentan como responsable. O sea, creen que soy irresponsable. Y yo soy responsable. Pero la gente cree que NO… Asíque la dejé que hablara no más. No importa lo que ella crea, yo te cuido, yo sí te cuido, por eso no me gusta cuando vai’ pa’ donde el Pepe y te quedai tanto rato adentro con él. No es que me moleste el Pepe. El Pepe yo sé que es bueno, pero el papá de él es un viejo borracho y te mira con malos ojos. Yo sé. Y tú, tan pará en la hilacha con otra gente, que hasta me has defendido cuando mi mamá me quiere pegar, a él no le decis ninguna cosa. Y es para no perder al Pepe ¿cierto? Sí yo sé… No te enojes conmigo. Sé que siempre me decis que hay muchos hombres en el mundo, pero yo no te creo, porque yo también tuve quince años y quise al Raúl y le aguanté todo con tal de que se quedara. Había muchos hombres en el mundo, pero yo lo veía a él no más. No quiero que te pase lo mismo que a mí. Por eso le pegué al viejo. Tú te enojaste, hasta me insultaste, pero no importa Estrellita, él no tiene ningún derecho a decir que tú estai rica. No tiene ningún derecho porque tú eres una niñita no más. Mi niñita. Y él es un viejo y no voy a dejar que sintai a un viejo hediondo sobajeándote... Pensé en el lacho de mi mami tirándoseme encima y en el viejo Rodolfo, ese mismo que tú me dijiste que le estaba pagando a las cabritas chicas del barrio pa’ que se lo chupen. Ese mismo me violó a mí po… Y entonces me le tiré encima del papá del Pepe mientras él trataba de convencerme que no había hablado de ti.

“¡Si no lo dije por la Estrellita, usted no escuchó bien!”, me lloraba el muy cobarde. Que yo como estaba enferma, no entendía bien las cosas... ¡Y yo lo había escuchado clarito recién diciendo que a la minita del Pepe me la voy a pasar por armas porque está terrible de rica y pa’ eso el Pepe es mi hijo…! Recién lo había dicho el viejo borracho y cuando lo negó, más rabia me dio. Agarré una silla y se la quebré en la cabeza porque a ti ningún viejo cabrón te va a hacer ninguna cosa mientras yo esté viva. Porque yo seré loca, pero no huevona ni sorda y lo escuché clarito y hasta el Pepe mismo cuando cachó que estaban llamando a los pacos, me dijo: “¡Señora Cindy arranque mejor, que vienen los pacos!”… Por eso yo quiero al Pepe, pero no quiero que te quedis en la pieza con él tanto rato. Por eso te voy a buscar y te grito de afuera, aunque a ti te de vergüenza. Por eso me quedo despierta todas las noches pa vigilar tu sueño, pero sobre todo pa vigilar al John y al Marcos que el otro día se pasearon desnudos delante de ti en la pieza.

 “¡Si no te gusta te vai no más, agarrai a tus cabras y te vai! -me dijo mi mami- que ustedes cuatro están demás en esta pieza, sin ustedes seríamos diez y sería más fácil armar los colchones en la noche!”… Pero a dónde me voy a ir, si no tengo a donde. ¡No ve que la señorita me está consiguiendo un terreno para poner una mediaguas!, le dije.

“¡La señorita, la señorita! ¡La señorita esto, la señorita lo otro!”, me remedaba. ¡Y yo lo único que quiero es que mis hermanos las respeten a ustedes, nada más porque ustedes son niñitas... “¡Niñitas, van a ser! -mi mamá se río de mí- ¡Niñita la Estrella! ¡Seguro! ¡Ya está buena pa casarse y le anda moviendo el culo a los hombres! ¡Loca de mierda, no entendis nada tú! ¡Si tener mujeres es para puros problemas!”...

¡Que yo no entiendo! Yo entiendo las miradas que te pegan mis hermanos por eso me quedo despierta en la noche. Yo entiendo que tú no tenis la culpa y que tú no le movis el culo a ningún hombre (bueno, al Pepe no más, pero el Pepe es bueno). Yo entiendo que tú estai enamorá y por eso te arreglai’ pa él, yo entiendo que eso no tiene nada que ver con las miradas que te dan el John y el Marcos, y el viejo borracho. Yo entiendo que tu no tenis ninguna culpa. ¡Y a mí me gusta tener niñitas porque una puede hacerle trenzas y coserle vestidos y porque son cariñosas como tú! ¡Tú no tenis culpa de nada Estrellita, no creas eso! Yo vi tu carita triste cuando mi mami lo gritó, pero yo no creo lo mismo… Lo que sí creo Estrellita, es que tú eres muy re pilla. Demasiado. Y sé que me escondes el sostén para que me demore en buscarlo y así poder irte adelante y encontrarte con el Pepe, los dos solos. Sí, me doy cuenta, si yo soy loca, pero no… Sí, sí, sí, ya sé que te lo he repetido varias veces, pero es que entiéndeme tú a mí Estrellita, necesito que comprendas por qué te cuido tanto. Es porque te quiero.

Sí, Estrellita, yo sé que tú también me queris, si lo veo en tus ojos y me gusta cuando lo veo, porque veo que tú sí creis en mí aunque nadie crea, creo que tú sí entendis que yo no estoy tan loca,  y me duele que a veces tengas que recordarme donde guardé los calzones y lo que hice con la mamadera de la Jenny, pero así son las cosas, yo me olvido de todo y tú eres la más grande y tenis que ayudarme. De lo que no me olvido Estrellita es de que soy tu mamá, de eso no me olvido nunca y por eso te cuido… ¡Y estas tan linda y grande! ¡Ahora ni te alcanzo, caminas más rápido que yo! ¡Ya, dame un abrazo y no peleemos más! ¡Acompáñame a donde la señorita que quiero preguntarle por la mediaguas!

 

 

La Berna siempre organizada


domingo, 3 de mayo de 2020

E$TADO $HILENO Y GOBIERNO PIÑERISTA: POLÍTICA EUGENÉSICA CON LOS CUERPOS QUE NO IMPRODUCTIVOS


Chile: Políticas de ahorro en cuerpos “NN” y “de calle”
X victoria aldunate morales, Tierra y Territorio, lesbianas feministas antirracistas
Un hombre de 49 años murió afuera del albergue del Hogar de Cristo de Coyhaique. “Rogó toda la noche”, pero “por la cuarentena”  los funcionarios no aceptaron su ingreso. Juan Carlos Aguilar fue declarado muerto a las 9:31 horas de la mañana del martes 21 de abril. Era “de calle”, o sea, sujeto de políticas de seguridad e inclusión. 

Para cumplir el “aislamiento social”, los albergues deben tener sólo 20 cupos. El problema no es la reducción de usuarios por albergue, si no la eventual reducción de sujetos. Tampoco se trata del COVID 19 porque esto ya estaba pasando y con Piñera sólo se profundiza. Se trata de Eugenésis (como la franquista, la nazi, la pinochetista), de biopolítica (Foucault). Descartar a sujetos indeseables por improductivos: psiquiatrizados, disidentes, viejos, pobres, indocumentados.
El Estado chileno y su gobierno se aprovechan de la “pandemia” para reducir aún más las machistas y homófobas opciones para la gente de los rucos.
30 años de postdictadura han intentado “regular” a esa población con doctrinas de seguridad y moralismos. Han descalificado sistemáticamente a las mujeres de circuitos de calle por evaluarlas “incompetentes parentales”, con “trastornos”,  por “disfuncionalidad familiar”, exigiéndoles inclusión productiva y reproductiva, y luego llevándose a sus guaguas a SENAME, Servicio Nacional de Menores, donde sabemos de violaciones, explotación sexual, muertes por abandono y maltrato, todo por la desidia desde las Ministras de Justicia hacia abajo. Así también se elimina pobres.

No es COVID 19, son 30 años
A inicios de la Revuelta popular, Octubre 2019, la Fundación “Gente de Calle” denunciaba tratos inhumanos de policía y militares a gente de rucos y declaraba: es preocupante que habiendo alrededor de 8.000 personas en situación de calle en la Región Metropolitana, sólo se disponga de 400 cupos, dejando a casi 7.600 a la intemperie”[1].
Las políticas de los tiempos piñeristas, producen ideología para justificar sus dispositivos. El Ministerio de Economía encargó a la empresa “Impacta Consultores SpA”, el informe “Contrato de Impacto Social para la Superación de la Situación de Calle (CIS)”. CIS es una traducción de Social Impact Bonds, y traslada la experiencia de la empresa Sector Capital Partners y Social Finance UK, en EE.UU. e Inglaterra, a Chile. Según dicen, este informe de “impacto social” fue hecho entre 2018 y 2019. Su clave es la búsqueda de “inversionistas”. Por eso agradece –entre otros- a Larraín Vial, Luksic, Minera Escondida, y también a la “Fundación Corona”, propiedad de la familia Echavarría Olózaga, dueña de un conglomerado de empresas de Colombia. Considera que el foco de los programas para gente de calle que estuvo puesto en “las actividades”, debe mutar “al logro”. Juzgan a los programas que “entregan alojamiento y servicios de emergencia para resguardar la vida de las personas en situación de calle”. No les gusta que “existe un perfil de personas con mayor cantidad de años en situación de calle (situación de calle crónica) con consumo problemático de sustancias y/o problemas de salud física o mental y las alternativas en la oferta pública no están siendo efectivas para superar este problema”[2]. Es decir, proponen entregar la intervención con “gente de calle” a más privados (no solo a los que ya tienen experiencia) y con nuevas reglas para –disque- “superar” el problema.

Sin albergues ni procesos
¿”El logro” podría ser terminar con la gente “crónica” en calle?
Es un documento extenso cuyo lenguaje suena “humanitariamente inclusivo”, sin embargo hay hechos no humanitarios que colocan en duda su aparente bondad con los pobres: El año pasado se dejó de habilitar el Estadio Víctor Jara como albergue alegando que no cumplía con “los estándares” y no hemos sabido de ninguna gran empresa millonaria que invierta para hacer al estadio Víctor Jara un albergue digno. Por otro lado, dejaron de estar operativos “Centros de Referencia” en Lo Espejo y La Florida, que eran más que simples albergues: daban alimentación, agua caliente, derivaciones de salud, a tratamiento en drogas y alcohol, contaban con monitoras a cargo de la convivencia y actividades ocupacionales, terapéuticas y comunitarias. También se hacía asambleas en que la gente usuaria debatía sus problemas cotidianos. Pero SENDA, Servicio Nacional de Prevención y Rehabilitación del Consumo de Alcohol, dejó de financiarlos justo cuando comenzó el verano, y no han vuelto a estar operativos ni por el COVID 19.

La Concertación en 1990 creo el CONACE, Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes, asociando no solo a la Industria de la Droga al Ministerio del Interior y sus políticas de “seguridad”, sino también a las víctimas de esa Industria. Burreras, soldados, consumidores marginalizados y visibles en las calles, pasaban a ser una amenaza del Interior. Cuando Piñera logró por primera vez turnarse en el poder gubernamental, le cambió el nombre a CONACE por SENDA, mediante la ley N° 20.502 (21-02-2011), pero con las mismas vinculaciones institucionales.
La ingeniería comercial de la Concertación y de la Derecha pinochetista de los últimos 30 años, modifica y re-inventa lenguajes, enfoques, “instrumentos”, pero básicamente afirma lo mismo: “la gente de calle” y el consumo de sustancias para pobres son problemas de “seguridad ciudadana” que deben combatirse, y las políticas que los aborden deben costar el mínimo. No hay que gastar en los pobres.
Los procesos no tienen relevancia, sí los “resultados”. Se calcula que si “una intervención con gente de calle no es efectiva, el gasto para el gobierno será menor”. Es decir, si los procesos de “gente de calle” no cumplen con los “resultados” de integración, funcionalidad, seguridad, no se le paga a la entidad que trabaja con ese “usuario”. Si los cupos para personas que viven en calle son un negocio, la empresa, ONG, Fundación, etcétera, no podrá (o no querrá) contener en sus programas a “casos difíciles” (los más numerosos), con salud y estado físico deteriorados, con diagnósticos severos de salud mental, hombres, mujeres, travestis “conflictivas”… Si la persona sigue consumiendo no cumpliría con resultados de “seguridad ciudadana”; si no sale a trabajar, es vieja, sin familia, debe seguir en albergues hasta su muerte: no es “funcional” ni “integrada”. Esto, en un país con un 80 por ciento de personas en la pobreza[3], donde no encuentras trabajo después de los 40; tampoco si eres gorda, estás indocumentada, das la dirección de una periferia, y menos si eres mujer pobre con hijos, o en edad fértil.

Ahorro en identificación de “NN”
¿Una forma de ahorro para el gobierno sería que la “gente de calle” muera? De hecho, los cuerpos “NN” gastan menos que otros muertos. Hasta hace un par de años se los identificaba, pero ya no se gasta en eso. Así lo denuncia José Morales de la asociación nacional de funcionarios del Servicio Médico Legal, SML, al que llegan los cuerpos “NN”: “Quitaron VERIDEN, identificación por huella, que establecía comunicación con todo el país y nos daba contacto directo con el registro civil, pero ya no, ahora es para los vivos”[4]. Este dirigente fue sumariado por el Ministerio del Interior en 2018 luego de movilizaciones, y a pesar de su fuero sindical, fue recientemente desvinculado del SML, ya que desde 2016 denuncia esta y otras irregularidades. Con respecto a la verificación de huellas, ese tipo de aplicaciones y servicios, ahora, los necesitan los bancos y otras entidades comerciales y financieras. Se gasta en gente viva, activa comercialmente, pero no en los cuerpos “NN”.
Si una persona sin familia muere sola en la calle, no se le va a identificar en mucho tiempo -si es que se le identifica-. Pero tal vez si se trata de una muerta “NN” de algún caso femicida que pueda transformase en mediático, sí se van a sentir presionados a identificarle. Como por ejemplo el crimen machista contra Estefanía, mujer de circuito de calle, que en mayo de 2019 fue asesinada y dejado su cadáver en una maleta en la vía pública.

¿Pero si la “NN” es una muerta por la policía o militares, qué pasaría con su cuerpo e identificación? No olvidamos que en Chile hay restos de gente detenida desaparecida en Dictadura que luego de 50 años o más, sigue sin ser identificada. ¿Cuántos cuerpos “NN” de la Revuelta están sin identificar porque eran gente de calle, sin familia, migrantes…?    

En tanto, las personas que viven en la calle y rondan sus circuitos, seguirán poblando bandejones, plazas, puentes, sitios baldíos, esquinas de territorios urbanos, porque el capitalismo patriarcal utiliza, depreda, esclaviza y deshecha: necesita “ahorrar”.  


[2] “Estudio de factibilidad de la implementación de un Contrato de Impacto Social (CIS) para la Superación de la Situación de Calle y la Inserción laboral” de la Subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño, del Ministerio de Economía, adjudicado a Impacta RSE Consultores.

[3]La parte del León: Nuevas Estimaciones de la participación de los súper ricos en el ingreso de Chile”, Ramón López Eugenio Figueroa B. Pablo Gutiérrez C. Santiago, Marzo 2013. Universidad de Chile. sdt@econ.uchile.cl; econ.uchile.cl/publicaciones. Cuantificación de la concentración de la riqueza en Chile con información del Servicio de Impuestos Internos (SII). 
[4] El 27 de octubre de 2019, a 9 días del inicio de la Revuelta popular, José Morales, respaldaba a Aleida Kulikoff, Directora del SML que estaba siendo desvinculado por el Gobierno de Piñera. Además este dirigente denunciaba que había muchos “NN” y que VERIDEN hubiese dejado de usarse para muertos “NN”. https://www.facebook.com/lapuntadaconhilo/videos/408001396542517/?v=408001396542517



miércoles, 29 de abril de 2020

REFLEXIONES FEMINISTAS EN PANDEMIAS ($HILE)

(foto victoria aldunate morales)


ANÁLISIS DE PANDEMIAS…: ¡NO NOS VAMOS A CALLAR!
X Tierra y Territorio, lesbianas feministas antirracistas
Sabemos que como activistas feministas no tenemos los recursos ni toda la fuerza (menos la  institucionalidad y/o la hegemonía) para cambiar drásticamente el curso de lo que sucede, pero también hemos aprendido a hacer conciencia de la solidaridad de clase, territorial y feminista para enfrentar el dolor colectivo en nuestro caminar.

Creemos en la posibilidad de aportar reflexiones y algo más a esta crisis COVID 19, que antes que una crisis “de Salud” –en Chile- es la de un país inventado “desarrollado” a costa de cuerpos morenos, afrodescendientes, mapuche, empobrecidos, desechables para el capitalismo colonialista.

afiche que hemos utilizado en acciones y actividades en estos años archivo Tierra y territorio (idea de Paola Melita)

Pandemias: Violencia Patriarcal y Estructural
Mientras a nivel estructural en “Chile” la Violencia contra las Mujeres siga siendo un “problema privado”, familiar y episódico, mientras el “femicidio” se reconozca sólo luego de que ya nos asesinaron, mientras el Estado chileno no asuma que debe sacar a los agresores y no a las agredidas de los hogares y comunidades, y siga ocultándonos los datos reales del COVID 19 en cada localidad, las ancianas, las mujeres grandes, las mujeres adultas y jóvenes, las niñas, las adolescentes, les empobrecides, seguirán siendo las primeras víctimas de toda pandemia. Es la complicidad del Estado con el Capital y el Patriarcado.

Mientras la lesbofobia, la transfobia, el machismo, el abuso sexual infantil, el racismo colonial, sean también prácticas de las comunidades que integramos (de izquierdas, anarquistas y en resistencia), y mientras algunas corrientes feministas e izquierdistas sigan contribuyendo a reforzar agendas de Estados y gobiernos neoliberales con proyectos de libertades civiles individuales y privadas, la Salud, la Vivienda, la Previsión, la Educación, continuarán siendo privilegios de la clase dominante. Ni el Capitalismo ni el Patriarcado serán destruidos.

Las “soluciones” del Estado chileno al servicio de los ricos, ha sido bloquear lo poco que existía de manera gratuita en Salud y Salud Mental como el programa Auge y programas de Salud Mental Infantil[1] en vez de entregar recursos para ampliar la emergencia del COVID 19. En su complicidad con el Capital, nos dan créditos y más plazos para endeudarnos, nada de condonaciones, protegiendo –como siempre- las ganancias de las trasnacionales y a las grandes empresas chilenas.
Las cuarentenas territoriales son ambiguas y funcionales al mercado de los ricos, dejando al comercio callejero y otres trabajadores precarios, en absoluta desprotección, y colocando a las mujeres y niñas que viven violencia doméstica y sexual familiar y del entorno, en peores condiciones que antes.
Todo esto -y más-  sucede hoy, en un país donde el 1 por ciento de la población concentra un tercio de la riqueza del país, gana 3000 veces más que el 80 por ciento más pobre, y mantiene cuentas milmillonarias en paraísos fiscales.    

Trabajadora en la calle y en la casa, Plaza de Temuco 2016 (foto victoria aldunate morales)
Rabia, reflexión, creación y acción
Somos parte de generaciones de brujas, meicas, curanderas y sabias y aprendimos que los cuerpos te recuerdan a punta de enfermedad que necesitas detenerte a recuperar fuerzas y re-crear tus ideas para la acción efectiva.
Agradecemos los numerosos lineamientos desde los espacios políticos no institucionales, algunos más reflexivos, algunos más prácticos que nos están enseñando a cuidarnos de la pandemia del coronavirus. Creemos que la negación no ayuda, el coronavirus es un riesgo, no hay alguna característica sacrosanta o empoderante, que nos mantenga a algunas al margen de lo que ataca a otras.

Por otra parte, las disidentas sexuales de distintos territorios y pueblos ya vivíamos en pandemia patriarcal constante. Hace muchas décadas que los movimientos feministas y lesbofeministas estamos realizando talleres, formas de intercambio, terapias feministas, planes de emergencia, publicando y distribuyendo información didáctica y reflexiva como instructivos, volantes, revistas, periódicos, fanzine y otros documentos, y muchas acciones para enfrentar la Violencia Patriarcal Estructural.

El fanfarrón[2] se sacó una selfie en territorio de Dignidad. Piñera, genocida, se fotografió, cínico, para fanfarronear su poder. Su gobierno representa la impunidad.
Entendemos que aprovecha el COVID 19 para liberar criminales de lesa humanidad[3], para militarizar y criminalizar más la protesta popular y reforzar la mentira en una patética competencia internacional sobre qué poderoso es más infame: ¿Piraña, Trump o Bolsonaro? (Busque las diferencias… El gobierno de Piñera nivela pa’abajo, no p’arriba). Su mensaje sería algo así como “hay otros que están peor”, al tiempo que las jubiladas y enfermos catastróficos, esperan en los consultorios de salud, en espacios reducidos, medicamentos que no están disponibles porque fueron desviados o son escasos.

Más rabia juntamos. Esta sana emoción que nos comunica que nos están humillando, que puede llamarnos a la reflexión para la creación de estrategias y confrontar al agresor, con verdad, justicia y autodefensa. (El resentimiento también puede inspirarnos a actuar en vez de encerrarnos en la sola envidia arribista a los ricos y privilegiados…).
   
En estos territorios colonialmente nombrados “Chile”, las feministas iniciamos hace más de dos siglos luchas de clase contra los capitales, pero también contra el machismo al interior de nuestros movimientos obreros, pobladores, anarquistas y de clase. Las mujeres mapuche inspiradas en el feminismo -o desconfiando de éste-, han sido parte activa y fundamental contra la razzia del Estado chileno hacia las comunidades mapuche en resistencia, y muchas feministas autónomas y populares pasamos a formar parte de las redes de apoyo a esas luchas, especialmente en las primeras décadas de la post-dictadura.
Desde la autonomía declarada en oposición a cualquier militancia partidista, (especialmente de los partidos que acceden al poder del Estado), organizaciones de base de mujeres y feministas, por treinta años hemos sido parte, por clase, raza, territorio y acción, de diversas luchas anticapitalistas y anticolonialistas.

Hubo años de enorme frustración por el sentimiento de que a pesar de nuestros esfuerzos, acciones, denuncias, la situación parecía no movilizarse hacia la destrucción de las hegemonías de clase, raza, territoriales, coloniales, de género, sexuales y  neoliberales.
Llegamos a observar interesadas, pero inquietas un fenómeno de masividad espectacular[4] feminista que no desmoronaba ni desarmaba profundamente un feminismo depurado[5] de clase y raza. Seguía ahí –clarito- un feminismo neutral o más bien neutralizado. Y no es de las masas al feminismo… -parafraseando a Rosa Luxemburgo- si no del feminismo a las mujeres y comunidades. Pero Octubre 2019 nos llenó de alegrías y reactivó comunidades feministas autónomas y lesbofeministas, antirracistas.

El Año Nuevo (occidental) hacia 2020, en vez de pasarlo “en lo privado”, muchas estuvimos en territorios de Dignidad (Santiago), Revolución (Valparaíso) y en plazas de diversas regiones y localidades que se transformaron en lugares de lucha popular. Otras, en familia, celebraron “La Revuelta”. También, desde Octubre 2019, los meses que vinieron, nos costaron mutilaciones, torturas, violaciones, muertes, otras pérdidas y persecuciones que ni siquiera los medios al servicio de ellos mismos, pudieron negar. Le llamaron: “Estallido Social” para despolitizarlo porque un estallido es solo una bomba a desactivar. Pero nuestra esperanza es que los alzamientos populares no han terminado. La certeza de ello hay que construirla juntas, sin partidos ni caciquismos ni caudillismos, con organización, acción, y sin negar nuestras carencias, el patriarcalismo que nos habita y que necesitamos destruir.  

 Las lesbianas existimos y resistimos (archivo Internet)
¡Fin a los negocios de los ricos!
Cuando las autoridades subrayan “el lavado de manos” como una medida “tan simple”, nos burlan otra vez. 1,4 millones de personas no tienen agua potable o alcantarillado en Chile. Las regiones de “La Araucanía” y la Metropolitana son las más afectadas, y la Región del Biobío que está rodeada de ríos, se encuentra en permanente sequía que las organizaciones sociales han denunciado como “saqueo”.

La encuesta institucional Casen 2017 reconoce que existirían 1.431.162 personas a los largo del país que no poseen servicios básicos como agua potable y red del alcantarillado. O sea, más del 7% de la población del país. La mayor crisis se vive en “La Araucanía” que registra 241.378 personas en esta condición; le sigue la R.M. con 224.499 habitantes sin agua.
MODATIMA (Movimiento de Defensa del Agua la Tierra y la Protección del Medio Ambiente) lo ha denunciado: Los privados hacen un "aprovechamiento" del agua de forma tal que termina por desabastecer al resto de la población. "Chile es el único país del mundo que mantiene privatizadas sus fuentes de agua desde la dictadura", "aquí los empresarios pueden comprar, vender o arrendar agua". "El modelo de gestión es absolutamente privado y una reforma al Código de Aguas no es suficiente”[6].
Lo que se requiere son transformaciones estructurales que no se llevarán a cabo mientras el clientelismo político inunde el Parlamento, a los partidos políticos, al Estado y a todos los gobiernos de turno, y mientras sea el Capital el que manda en Chile.

Fundamentales aparecen las estrategias que puedan colocar fin al saqueo del agua, expulsar a las 7 familias chilenas que monopolizan los recursos pesqueros, terminar con las mineras, con el robo de las telefónicas, con el negocio forestal y otros. Desarrollar nuevos sistemas alternativos para la sobrevivencia que no sean para la acumulación del capital. Recuperar y re-inventar  tecnologías.
Creemos que son los movimientos populares, grupos de mujeres, comunidades mapuche, asambleas territoriales, las y los trabajadores y las poblaciones invadidas por los capitales quienes verdaderamente conocen (conocemos) las necesidades para la vida cotidiana de los territorios secuestrados. Somos quienes podemos coordinarnos y diseñar la recuperación de la vida colectiva con justicia económica, transitar al rescate de los recursos hídricos, mineros, de los bosques nativos. Y son las comunicaciones comunitarias y locales las que nos informen de propuestas y acciones. Así mismo, en el ámbito de los servicios, las empleadas públicas y otras trabajadoras, buscan (buscamos) reorganizar políticamente el tiempo, los territorios, el trabajo, recuperar la autogestión y la cooperatividad.

Todas las insurrecciones han hecho cambios estructurales. Las mujeres, las feministas, las lesbianas organizadas, siempre hemos estado en todos los sectores de la economía y en todas las revoluciones, revueltas, alzamientos populares. Somos trabajadoras, autogestionadas, técnicas, autodidactas con saberes, creadoras, profesionales e intelectuales empobrecidas, que podemos aportar desde lo macro o lo micro a nuevas formas alternativas de organizar los recursos de todas.

Sabemos que la Humanidad no somos ni la única ni la más importante especie sobre la Tierra. Está todo el resto de la Naturaleza y las demás especies que no se han concentrado en depredar para enriquecerse, que han tenido incluso que escapar -o no han logrado escapar- de nuestra violencia especista. Sentimos pena, rabia, vergüenza ante el dolor que les hemos causado a nuestras hermanas animalas, y vemos cómo hemos construido una sociedad torturadora que redunda en la crueldad entre nosotras mismas.
Pero no es justo hacer tabla rasa, no todos los miembros de las sociedades existentes tenemos el mismo poder, ni somos parte de las hegemonías que producen el Daño estructural.
Justamente hemos trabajado como grupo de trabajo lesbofeminista antirracista desde 2014[7] denunciando y revelando la alianza criminal entre Estado, Capitalismo y Patriarcado, de grupos hegemónicos contra comunidades que resisten. Ha sido una construcción que tiene origen en las biografías, geografías, activismos y memoria de las mujeres feministas que nos contactamos, nos encontramos, hacemos redes y coordinaciones (eventuales, coyunturales o duraderas) para accionar en las propuestas del grupo de trabajo (y en otros activismos).

Tenemos algunas preguntas
¿Necesitamos la agroindustria y los grandes mercados liberales-dinámicos en nuestros territorios y comunidades? ¿Queremos seguir haciendo desaparecer la frontera entre lo urbano y lo rural? ¿Creemos en colocar nuestras energías en el diseño y promulgación de leyes orientadas a promover, regular y proteger el desarrollo de los fenómenos capitalistas?...
¿Esto de “trans-versalizar género” nos ha servido? Si es así: ¿Para qué? ¿Qué relación planteamos las feministas autónomas con las instituciones? ¿Sólo des-institucionalizar? ¿Y cómo hacemos para NO re-institucionalizar?

Los negocios de  los ricos matan Macarena Valdés Muñoz  (archivo familiar)
ANTE EL CAPITALISMO ASESINO, SOLIDARIDAD FEMINISTA 
Quien diga que las mujeres no hacemos nada en esta crisis sanitaria está normalizando -como a menudo-  nuestro aporte sin distinguirlo, e interpretándolo –una vez más- como nuestro deber femenino. 

Hay una experiencia comunitaria y recursos que las feministas hemos aprendido a gestionar para sobrevivir junto a quienes conviven con nosotras.

Para ser justas, las feministas hemos aprendido de las mujeres en nuestras vidas: madres, abuelas, profesoras, hermanas mayores, hijas adultas –muchas veces sólo niñas-, vecinas, amigas y compañeras de distintos territorios, pueblos y comunidades, que nos han enseñado a “cuidar siempre”… Cuestionamos esta enseñanza que nos ha generizado[8], y a la vez constatamos que como grupo humano, las humanas nos ocupamos hace siglos de la higiene y limpieza de los espacios. Incluso nos han dicho neuróticas y obsesivas o nos han tratado de “mujeres flojas” cuando no estamos en lo doméstico, porque al colonizador nunca le damos en el gusto, (y está bien, quiere decir que algo en nuestro interior se rebela y se revela contra el patriarcado).

Igualmente, hace siglos enseñamos a les niñes a lavarse, a cuidarse de los virus y enfermedades, y también hemos aportado a todas las comunidades que integramos, la medicina, además de otras formas de autocuidado.
Es lo que nos han entrenado como “Cuidados” y que algunas corrientes feministas llaman “Economía de los Cuidados”[9], que se nos presenta también -según quien lo defina- como obligación “natural”, en lo que el lenguaje patriarcal nombra “ámbito privado”[10]; y que como por defecto, nos han especializado en hacer también en los ámbitos “públicos”: enfermeras, trabajadoras domésticas, profesoras y parvularias, trabajadoras de aseo, terapeutas…. Por eso mismo, por el agote corporal de siglos de obligaciones en nuestros cuerpos, es que muchas veces nos hemos negado a cumplir esa norma y costumbre de “cuidar”. Pero otras veces –sabemos- puede ser un aporte consciente de solidaridad feminista.

Creemos en la posibilidad de aportar reflexiones y algo más a esta crisis COVID 19, que antes que una crisis “de Salud” –en Chile- es la de un país inventado “desarrollado” a costa de cuerpos morenos, afrodescendientes, mapuche, empobrecidos, desechables para el capitalismo colonialista.

El mundo entero está en Pandemia, es verdad, y este es un territorio al Sur afectado también por la centralización de un Estado chileno que no reconoce el territorio mapuche ancestral, que persigue la lucha de resistencia de las comunidades, que arrincona al pastoreo y la vida colla, aymara, quechua, al norte y al centro, que quiere obligarnos a ser “chilenos” no importando si nos reconocemos de otro pueblo y/o descendencia, que nos universaliza y que también nos categoriza como “hombre” o “mujer”, aunque seamos disidentes sexuales.

afiche denuncia puntada con hilo noviembre 2019
El Capitalismo Mata[11]
La pandemia del coronavirus es tal real como la machista y la capitalista. Todas matan y nos colocan en riesgo en un sistema de Salud colapsado desde antes del COVID 19 y que no ha dado nunca respuestas eficientes a las mujeres que viven violencia que hoy están en un -más- riesgoso aislamiento social.

No da lo mismo ser migrante indocumentada sobreviviendo en una vivienda hacinada, que chilena con teletrabajo en casa con espacio suficientes para la intimidad de cada miembro de la familia; no da lo mismo ser lesbiana o travesti autogestionadas en territorios marginalizados, que homosexuales y gays que habitan en el sector alto de la capital, tienen honorarios y sueldos asegurados. Ni da lo mismo ser mujeres con acceso a la salud privada, que jubiladas empobrecidas o pobladoras de campamentos y de la periferia de las ciudades, que sólo acceden a FONASA o a gratuidad.

Denunciamos una “salud pública” que ya antes de la pandemia no entregaba soluciones eficientes. Como es de dominio público en Chile ya antes de esto, la gente moría esperando una operación y/o un tratamiento de enfermedades catastróficas; ahora ni siquiera tiene fecha para la hora médica que requiere. El gobierno chileno en vez de ampliar los recursos para la pandemia COVID 19, bloquea programas de salud[12] que antes al menos daban una esperanza de atención gratuita. Y los que hoy se bloquean son los mismos procedimientos de salud que los ricos pagarán en clínicas sin esperar meses o años. O sea el gobierno chileno desviste un santo para vestir al otro.

En “Chile” hay mucho dinero concentrado y gente que tiene numerosas propiedades de lujo y veraneo. Viven en sectores altos de las ciudades, pueden trasladarse en helicópteros y aviones a sus lugares “de descanso”, con o sin cuarentena[13]. Acostumbrados a no frustrarse nunca, todo les es permitido porque dominan y controlan con su dinero. A sólo unos pocos kilómetros de los ricos al mismo tiempo, millones de personas no tienen espacio donde habitar y se hacinan en periferias urbanas, o sufren una ruralidad sin privilegios en las regiones más pobres. Es el caso de “La Araucanía” (Wallmapu), la región más pobre de Chile[14] y que en pandemia demuestra –otra vez- que el derecho humano a la salud es violado ininterrumpidamente.

Nada de lo que estamos viviendo es casual. La privatización que inició la Dictadura y continuaron cada uno de los gobiernos de post-dictadura (del color que fuesen) es despojo capitalista ejecutado por el 1 por ciento, el 0,1 por ciento y el 0,01 por ciento de los súper-enriquecidos o los milmillonarios, como les llaman también porque no ganan “millones”, sino “miles de millones”.

Chile es el segundo país con una extrema concentración de la riqueza en el mundo. Ni en Japón ni en Inglaterra, los ricos tienen tanto acaparado.

En el año 2010, el 1 por ciento de los súper-enriquecidos saqueó un tercio (el 31,1%) del ingreso del país, mientras que todo el resto de quienes habitamos Chile, debimos repartirnos los dos tercios restantes (el 68,9%). El Ingreso por cabeza del 1 por ciento más rico de Chile es 1.200 veces mayor que el ingreso promedio del 99 por ciento de la población y 3.000 veces mayor que el ingreso promedio del 80 por ciento más pobre de la población[15]. Un 80 por ciento que no deja espacio a lo que en Chile, las autoridades llaman “clase media”.

En América Latina cuatro sectores empresariales trasnacionales son los de mayor riqueza: Telecomunicaciones (19%), Bebidas (19%), Sector financiero (19%) y las Industrias extractivas (12%). Juntos comprenden el mayor número de milmillonarios, y solo tres países de la región concentran el 88 por ciento de su riqueza: Brasil con un 44 por ciento de la riqueza del mundo, México con un 35 por ciento y Chile con un 10 por ciento de la riqueza mundial.

Las elites enriquecidas en cada uno de nuestros países, utilizan mecanismos para controlar y dominar: Inciden en la orientación de las políticas públicas y la legislación, determinan prioridades sociales y económicas para su propio beneficio, trafican influencias, financian a los partidos políticos que acceden al poder del Estado (por eso ningún partido da garantías), hacen contrataciones de empleados públicos sobre la base de su militancia partidaria, priorizan políticas públicas asistenciales y perpetúan trampas de pobreza en vez de reformas estructurales con beneficio colectivo; controlan los medios de comunicación y uniforman los contenidos informativos[16].
Así se ha fraguado, a punta de saqueo de los recursos hídricos y la privatización esta crisis mundial que la nueva pandemia deja al descubierto.

Hortalicera de Temuco, noviembre 2016  (foto: victoria aldunate morales)
IZQUIERDAS PATRIARCALES Y MUCHO PAÑO FEMINISTA QUE CORTAR…
No basta con pronunciarse contra la violencia machista y promoverse “en deconstrucción”, incluso con luchar en las calles, plazas, campamentos y comunidades mientras siguen sin verse, darse cuenta de cuenta de sus prácticas patriarcales, su misoginia contra las mujeres mayores, su política sexual de dividir a las mujeres, su heroísmo machista en consignas e imágenes narcisistas sobre sí mismos.

La doble militancia de un feminismo chileno “institucionalizado” (institucionalizador) en los partidos gobernantes fue –desde donde miramos- hacerse parte de gobiernos que favorecieron el despojo racista y la precarización de la vida de las mayorías urbanas y rurales. El ciudadanismo y un feminismo depurado de clase, raza y territorio, neutraliza al feminismo radicalizado y borra de la memoria al lesbofeminismo, reforzando la heterosexualidad obligatoria, el neoliberalismo y todas sus estructuras burguesas y coloniales.

Auto-organización y recomposición colectiva
Las instituciones difunden que las comunidades deben establecer acciones, roles y recursos y que incluso las personas con capacidades diferentes pueden tener roles y llevar a cabo acciones para el autocuidado colectivo. Sin dejar de ser importante esta categorización para la acción, pareciera aún más fundamental para las acciones colectivas territorializadas, la recomposición social. Hemos vivido procesos históricos coloniales y capitalistas, dictatoriales y neoliberales que han descompuesto y corrompido lo que en un pasado fuera solidaridad de clase y territorial.

La destrucción política, ambiental, social y económica, ha intencionado el surgimiento de enajenaciones como los consumos de sustancias para pobres, y así mismo se han generado desclasamientos: empobrecidos les roban a sus vecinas y a gente de sus mismas comunidades. Se han fortalecido las ya propagadas formas de violencia machista con nuevas categorías. Jergas populares enormemente misóginas en nuestras poblaciones, explotación sexual y secuestros de mujeres, niñes, migrantes, gente trans empobrecida y otras personas vulnerables que son torturadas y caen en el fuego cruzado de intercambio de drogas y rencillas entre pandillas y carteles.
Entre otras descomposiciones femicidas, están las justificaciones que le buscan a la violencia machista y patriarcal contra mujeres en nuestras comunidades, normalizándola.
Se neutraliza la violencia patriarcal entre nosotres, al punto que hemos tenido que escuchar millones de veces, en nuestros movimientos y comunidades, la afirmación repulsiva de que “la violencia contra las mujeres y les niñes, podría ser cultura, usos y costumbres”… Como si agredirnos a las mujeres no fuese una política de control y poder dominante. Y ahora, se justifica con el aislamiento: los agresores se estresan… ¿Y nosotras no?...

Cualquier actuación comunitaria, territorial y de clase, necesita revisar sus planteos “anticapitalistas” para develar si éstos revelan (o no) que las mujeres, las humanas y las animalas, NO somos objetos sexuales, NO estamos obligadas a lo doméstico, NO estamos a su servicio, NO “debemos” entregarles nuestras energías para su relajación y necesidades.
La violencia contra las mujeres -aunque pudiera explicarse por algún “uso y costumbre”- no se justifica. 

No basta con pronunciarse teóricamente y en discursos contra la violencia machista. No basta con promoverse “en deconstrucción”.
Tampoco basta con luchar en las calles, plazas, campamentos y comunidades en resistencia contra el Estado agresor, si no reconocen, revisan, desarman y destruyen colectivamente las prácticas patriarcales que han usado como política sexual contra nosotras:

·         Lenguajes y acciones misóginas, lesbofóbicas, machistas y transfóbicas, 
·         violencia moral contra las mujeres mayores en forma de supuestas “bromas”,
·         violaciones correctivas a lesbianas visibles,
·         violaciones dentro de la pareja y el matrimonio,
·         violaciones, acosos y encubrimientos dentro de las organizaciones,
·         abuso sexual infantil que niegan y se calla colectivamente,
·         golpes que se definen “problemas de pareja”,
·         secuestros y crímenes contra nuestros hijes y otros niñes cercanos
·         Malos tratos y crímenes contra otros seres que amamos como mascotas y animales queridos…


Y tantas otras formas de violencia patriarcal que conocemos y denunciamos.

Muchas callan lo que les pasa por temor a peores represalias de sus agresores o del Estado hacia sus comunidades. Ellas deben elegir entre denunciar al agresor o dejar entrar la policía fascista a su territorio. Jamás un paco ha sido aliado de las comunidades que habitamos, lo sabemos, y creemos que las comunidades misóginas e inconscientes de su patriarcalismo, son también enormemente responsables del silencio de las agredidas. 

"Nos deben una vida", Octubre 2019, Stgo. Alzamiento popular (foto: victoria aldunate morales)
Mucho paño que cortar en los feminismos
Por otra parte, sigue pareciendo inevitable volver a revisar las definiciones políticas de clase y territorio, más que como conceptos académicos y/o ideología.

El experimento neoliberal chileno de la Dictadura fue proseguido por todos los gobiernos de post-dictadura de la Concertación de Partidos Por la Democracia (más tarde nombrada Nueva Mayoría), con la salvedad de reformas que parecían buscar -para usar una expresión actual- aplanar la curva del empobrecimiento de muchos para el enriquecimiento de pocos.
Esas administraciones “izquierdistas” convirtieron la democracia liberal en la única “auténtica”, convencieron a buena parte de la “ciudadanía” que se requería gobernabilidad (Lagos), instituyeron que la economía de mercado se “autorregula” y anularon el debate sobre las consecuencias sociales y territoriales de todo eso. Siguieron el hilo del boom económico prometido por la Dictadura, es decir, créditos, endeudamiento, marginalización de los territorios populares, viviendas humillantes, educación y salud de mercado, pensiones miserables…

La doble militancia de un feminismo chileno “institucionalizado” (institucionalizador) en los partidos gobernantes fue –desde donde miramos- hacerse parte de gobiernos que favorecieron la agroindustria, la industria forestal y energética[17], el despojo racista y la precarización de la vida de las mayorías urbanas y rurales.
Parecía imposible que las ONGs feministas y que feministas en general, que habían luchado contra la Dictadura, tomaran ese rumbo. Pero estaba pasando en toda Latinoamérica.

Las ONGs, en general se enfrentaban a un mal escenario para su gestión. Llegamos a leer documentos de ONGs feministas que hablaban de “humanizar el desarrollo”[18], que ensalzaban las cumbres planteándose exitosas por articularse con el poder[19]. A la doble militancia le llamaron “cintureo”: “la conformación de un Tablero, la camiseta, por medio de la participación en la agenda de igualdad de género[20]
Y en América Latina y el Caribe, el feminismo se dividió coherentemente con la realidad de las post-dictaduras en Autonomía e Institucionalidad[21].   

En Chile, un feminismo representado como “el feminismo chileno” declaraba en los años 90 que “La Democracia está en deuda con las Mujeres”. No puntualizó qué democracia ni qué mujeres. Parecían universalizarnos. En 2002 el Comité 8 de Marzo conformado por una diversidad de organizaciones e instituciones feministas de Santiago, nos convocaba a la conmemoración del Día de la Mujer trabajadora por correos  electrónicos, a colectivas y feministas sueltas, y en su invitación celebraba: En Chile nuestra historia de lucha ha tenido logros importantes como el derecho a voto, la gestación de la resistencia social contra la dictadura, la creación del SERNAM, la ley de violencia intrafamiliar, la puesta en agenda de los derechos sexuales y reproductivos, los beneficios de FONASA para las trabajadoras rurales temporeras, la aprobación social para las mujeres ministras comprometidas con la defensa de nuestros derechos”…[22]. Luego, es cierto puntualizaban algunos embates de capital…

Analistas políticas le llamaron a este proceso “la bancarrota del feminismo cupular”[23]. Nosotras lo nombramos “institucionalizador”[24] y criticamos su alianza con la Concertación y sus gobiernos. Denunciábamos que se buscaba erradicar la violencia contra las mujeres haciendo que los Gobiernos firmaran los tratados y convenciones sobre los DDHH de las mujeres, pero no se cuestionaba estratégicamente la estructura económica y política dominante. Problematizábamos un feminismo neutralizado que ha fortalecido una imagen de feminismo vinculada a las libertades civiles individuales y privadas, contribuyendo a las agendas de los Estados y gobiernos neoliberales, aceptando que mujeres seleccionadas por clase y territorio hicieran diagnósticos sobre las mujeres de clases populares, pero sin ellas o con algunas elegidas. Las tácticas de destacar algunas figuras distintivas étnicas y populares suele buscar demostrar que hay (también) “representantes” de las “subalternas”, creando una falsa imagen de “diversidad”, negando diferencias de clase, raza y territorio. Negando la disidencia política al interior de los movimientos sociales.

No hubo oposición concreta tampoco de ese feminismo institucional al continuismo del terror policial en “democracia”. La colectiva memoria feminista, feministas autónomas, que es un grupo de mujeres que existió entre 2004 y hasta cerca de 2013, lo denunció en 2008 en el  aniversario “18” del triunfo del “NO”[25].

Hay numerosos casos de mujeres luchadoras que seguían siendo criminalizadas. Entre otras, Marcela Rodríguez Valdivieso[26] baleada y obligada a exiliarse, juzgada por tribunales militares en 1990 (gobierno de Patricio Aylwin Azocar), a la que condenaron a 10 años y un día (o a pagar una multa de 12 millones de pesos) y que con el gobierno de Lagos Escobar (2000) fue liberada “por razones humanitarias”, pero obligada a exiliarse en silla de ruedas. Quedó discapacitada para caminar de por vida pues la Concertación de Partidos Por la Democracia nunca respetó sus derechos humanos: Gendarmería de Chile no le permitió la rehabilitación.

También está el caso de Flora Pavez Tobar detenida, encarcelada y torturada el año 92 (con Aylwin) y luego detenida por la misma causa en el año 2007 con Michelle Bachelet Jeria, cuyas candidaturas han sido ampliamente apoyadas por el feminismo partidista y a la vez hegemónico. Ese mismo año fue asesinado el comunero mapuche en recuperación del territorio, Matías Catrileo Quezada en Yeupeko y Patricia Troncoso Robles comunera mapuche encarcelada hizo una huelga de hambre de más de 100 días, al tiempo que Bachelet hacía una campaña contra la violencia intrafamiliar, pero omitía la violencia de su gobierno contra las mujeres mapuche.

Flora Pavez nos dijo en una entrevista el año 2007, en la cárcel: “Luchamos por un Chile distinto y nos siguen castigando porque tuvimos la rebeldía de luchar por eso. Soy de las mujeres de los años 80, que a diferencia de las que hoy están en el poder, continuamos buscando un Chile justo...”[27].

A través de lo que va del siglo XXI, han seguido reproduciéndose diversificadas posturas institucionalizadoras. Desde las que apelan a identidades como “feminismo joven” por ejemplo, apelando a que “los debates políticos de varias décadas del movimiento feminista en estos territorios, no sería un problema político, sino “generacional”[28], hasta las corrientes ciudadanistas que apelan a lo masivo y a las nuevas olas.



Encuentro mujeres y lesbianas feministas en Rahue, Comuna Padre de Las Casas, Febrero 2018  (foto victoria aldunate morales)
Antes de la pandemia, debatíamos sobre “lo constituyente”. Creemos que las constituciones –como el “Desarrollo”- dentro de las reglas de la burguesía no se “humanizan” con “derechos ciudadanos”, libertades civiles individuales y privadas, y que responder a las “agendas” internacionales y gubernamentales, en vez de a nuestras propias necesidades de alzamiento y revuelta, solo refuerzan al Capital. No enfrentan la violencia estructural.
El racismo puede reciclarse incluso en domesticación “plurinacional” debilitando el control territorial. Las clases dominantes y la masculinidad patriarcal seguirán “incluyendo” a todas las identidades posibles: lesbianas, trans, mujeres de pueblos originarios, mujeres afrodescendientes, a pobladoras-clientas de los municipios y a militantes de cualquier partido (también de “partidos feministas”) para sus objetivos. Van a secuestrar -despolitizar y trivializar- acciones masivas y espectaculares, mientras les sirvan.

Para nosotras, como habitantes, trabajadoras y pobladoras de diversas comunidades, recomponernos y repararnos pasa por destruir lo construido en torno a los capitales que se apropian de todo lo viviente. También de nosotras.
Entendiendo que no somos una palabra definitiva ni inapelable, reforzamos la palabra y la acción de las feministas y lesbianas feministas que buscan(buscamos) construir nuevas formas de convivencia, antipatriarcales, que no respondan jamás a discursos institucionales -ya miles de veces repetidos- y que son justo los que nos tienen acá, donde estamos ahora…

 Toma SERNAMEG 19 Y 20 de diciembre 2018, por varias organizaciones mujeres en Temuco (archivo Tierra y Territorio)
WALLMAPU EN RIESGO, IDEAS, ACCIONES Y MÁS PREGUNTAS
Bajo esta realidad concreta en los movimientos y comunidades mixtas de las que somos parte, con una memoria histórica y una actualidad feminista muy complejas, es importante para nosotras pronunciarnos como lesbianas feministas.

Nuestras estrategias son nuestro mínimo aporte político al feminismo antirracista y es bueno explicitar nuestras miradas: estructural, territorial y de clase que son las que nos definen.
Vemos la importancia de fortalecer redes de solidaridad feminista con mujeres y disidencias sexuales de Wallmapu, de diversas periferias de otras regiones, y especialmente de comunidades urbanas en resistencia, junto con las comunidades mapuche en resistencia con las que ya nos coordinamos.

Barricada J.A.Ríos 19 octubre 2019, viñeta (foto victoria aldunate morales)
Es clase y territorio: Wallmapu en riesgo y resistencia
El gobierno chileno reconoce que en “La Araucanía” (Wallmapu), se registra la segunda mayoría de personas infectadas y muertas por el COVID 19. Esta región contiene al 5,8% de la población total de Chile en comparación con la región más afectada que es la Metropolitana y sostiene a más del 40% de la población total del país[29].
Al 19 de Abril 2020, se reconocen en “La Araucanía” 972 casos y 23 muertes confirmadas por COVID 19, mientras la zona más afectada sería la Región Metropolitana con 3.599 casos y 35 muertes[30].

El año 2020 nos recibe con enfermedad y muerte, y Wallmapu[31] al centro. Los alcaldes de “La Araucanía” al 1 de abril acusaban “un abandono del Gobierno ante la crisis por el Coronavirus”, en ese momento registrándose 453 contagiados y ya estando en el segundo lugar después de la R.M. con más gente infectada.

En una superficie extendida de 31.858 km cuadrados y con una población de 869.535 habitantes, Wallmapu es una de las regiones más grandes y pobladas, y también la más pobre del país. Según la mediciones institucionales CASEN 2017 (Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional) la Región de La Araucanía tiene la tasa de pobreza multidimensional más alta del país, 28,5 por ciento, con un alto número de población rural y los peores indicadores de salud nacional[32].

No obstante en 2018 con Piñera a la cabeza, se reconoció por la prensa sólo un 17,2 por ciento de pobreza y un 4,6 por ciento de “pobreza extrema” en la región. Incluso este gobierno celebraba una “baja” en un 6,4 por ciento de la pobreza y de un 3,8 por ciento de la “pobreza extrema” en Wallmapu, tomando como referente el año 2015. Y aprovechaba de decir que “por eso el presidente Piñera la tiene dentro de sus cinco ejes principales (“La Araucanía”) y estamos desarrollando el plan impulso que es de desarrollo productivo y que tiene por objeto, una mayor atención para salir de la situación en la que se encuentra la región”. También se arriesgaban a vaticinar que “fluyendo la inversión… nos va a permitir salir de esa pobreza de aquí a un par de años más de forma considerable”[33].

No solo nada de eso se ha cumplido, si no que el “Plan Impulso” se ha caracterizado por la mercantilización y saqueo del territorio mapuche con argumentos de “inclusión” de las comunidades mapuche al mercado agroindustrial, ganadero y de turismo; también ha sido un “plan” que ha mostrado una creciente militarización que empeoró el año pasado (2019), bajo el pretexto de la emergencia forestal por incendios en las regiones del Bío Bío, La Araucanía y Los Ríos.

El Ministerio del Interior chileno declaró zona de catástrofe a “La Araucanía” y lanzó a sus Fuerzas Armadas a restringir las libertades[34]. Las comunidades mapuche y las redes de organizaciones de apoyo a su resistencia, denunciamos que el Estado de Excepción en “La Araucanía” no era consistente con combatir incendios, si no con la represión a la protesta.

Los incendios forestales sucedieron solo unos meses antes de los alzamientos populares que surgieron principalmente en las zonas urbanas en todas las regiones del país.
Desde el Norte al Sur avanzó una Insurrección Popular que los medios de comunicación masivos e institucionales nombraron “Estallido”. No obstante, amplios sectores de las poblaciones de varios territorios abarcados por el Estado chileno,  denunciábamos y accionábamos –desde Octubre- cotidianamente contra la injusticia social y política. Y diversas miradas feministas dejábamos en claro que “¡nunca más sin nosotras!”. Era una advertencia tanto a las instituciones como a los movimientos populares de los que somos parte.

Actividad 19 de diciembre Coordinadora 19 de Diciembre, Día contra el femicidio en Chile, casa de las locas (foto Archivo Coordinadora 19 de Diciembre)
Marzo 2020 nos contuvo a las feministas autónomas y a las lesbianas feministas antirracistas en diversos territorios, no solo en grandes y masivas marchas, si no en encuentros periféricos, no hegemónicos, de debate y reflexiones sobre plebiscitos, votaciones y/o control territorial, asambleas territoriales y populares autoconvocadas. Tal vez por todo esto, tan importante para cambiar los destinos neoliberales de nuestros territorios, es que con la llegada de la pandemia oscilamos en los movimientos populares y feministas entre la negación del alcance real de ellas en nuestras vidas y nuestra salud y el terror a la muerte ante el menor contacto humano.

En lo coyuntural esta pandemia fue desatada desde determinados sujetos de la burguesía y la pequeña burguesía chilena que suelen tener acceso a viajes institucionales y/o de lujo y que, habiendo podido hacerlo, no se responsabilizaron en su momento del contagio adquirido[35], extendiéndolo a mucha otra gente. Así mismo, las instituciones de “La Araucanía” y sus dirigentes actuaron de manera irresponsable en el manejo de los primeros casos COVID 19 conocidos[36].

En este escenario Wallmapu, zona empobrecida por todo lo ya denunciado y narrado sobre sistema económico y político vigente, es que está entre las más afectadas. El sistema hospitalario de “La Araucanía” está “bajo el promedio nacional en camas (1,4 por mil habitantes en la región y 2,1 en el país) y ventiladores (4,6 por 100 mil habitantes en la región y 9,2 en el país)”, y aunque Minsal anuncie “compra masiva de nuevos equipos” se advierte un "colapso".
“El hospital está completamente saturado. Ya lo estaba antes del Covid-19 y ahora se colapsó. Hace una semana se inició una operación de desocupar todas las camas posibles. La UCI también está colapsada”, “el quinto, el sexto y el séptimo piso están destinados exclusivamente a pacientes con coronavirus”. Hay “26 pacientes conectados a ventiladores mecánicos, para una capacidad máxima de 29”[37]. Es lo que se informaba hace unos días desde la Unidad de Infectología del Hospital Regional de La Araucanía, un recinto que está al máximo de su capacidad cuando aún, según las autoridades de salud, ni siquiera llegamos a la cúspide de la pandemia.

Sabemos que como activistas feministas no tenemos los recursos ni toda la fuerza (menos la  institucionalidad y/o la hegemonía) para cambiar drásticamente el curso de lo que sucede, pero también hemos aprendido a hacer conciencia de la solidaridad de clase, territorial y feminista para enfrentar el dolor colectivo en nuestro caminar.

La nutrición y el sostenimiento del equilibrio del sistema autoinmune es fundamental para enfrentar a este virus que puede matar más que nada por pobreza, falta de acceso al agua, a respiradores y otros insumos. Son las mujeres y otras personas con condiciones como el hacinamiento, el envejecimiento y enfermedades de base, las que más están sufriendo no solo por el coronavirus, sino por la violencia machista desatada.

Advertimos como en las ciudades de Wallmapu los alimentos están subiendo de precio sin otra justificación que la especulación del mercado. Un saco de papas que antes costaba 3 mil pesos, hoy nos está costando casi 10 mil, la harina subió de 9 mil a 15 mil pesos. La parafina uno de los elementos que utilizamos en zonas empobrecidas para calentarnos, desapareció justo cuando se anuncia un baja en los precios de los combustibles. Así nos perjudican. Esto refleja lo que está sucediendo con los precios y los insumos necesarios para protegernos y alimentarnos. Las más desposeídas de la Región más pobre, están intentando sostener la salud de sus comunidades con menos de lo mínimo requerido.
En esta compleja coyuntura, los campamentos que se han formado en búsqueda del negado “derecho a la vivienda”, a nivel nacional son cerca de 802; en la zona de Wallmapu, según informaciones de prensa hubo un aumento “disparado” de los campamentos en enero-febrero 2020, con un total de 48 tomas, donde habitarían cerca 1.927 familias en las comunas de Temuco, Padre las Casas, Villarrica y Loncoche”[38]. Es posible que estas cifras queden cortas pues hay observadoras que reportan muchas más familias distribuidas en diversas Tomas de terreno.

Lo concreto es que en Wallmapu, la R.M. y otros territorios, muchas comunidades auto-organizadas en lucha y resistencia al sistema burocrático y económico, que les niega la vivienda, hoy tienen más riesgo de ser alcanzadas por el coronavirus, y en condiciones del colapso del Sistema de salud público.

Las Tomas de Terreno son comunidades que resisten al sistema capitalista tanto como lo han hecho en ruralidad las comunidades ancestrales; otra primera línea de lucha contra la construcción clasista del Estado neocolonial. Un Estado que utiliza la violencia de la burocracia de un complejo sistema de oficinas donde parece no haber responsables, reflejando la tiranía de gobiernos locales y centrales que intentan hacer imposible la localización de las responsabilidades y la identificación del nuestros enemigos[39], parafraseando a Hanna Arendt, sobreviviente del Holocausto. Son oficinas que no responden a la denuncia de hacinamiento, pero que crean planos reguladores que protegen los intereses de los privados que se han adueñado de los territorios por apellido y tradiciones familiares, y burócratas a su servicio, que crean presupuestos para allanar el camino a constructoras y a trasnacionales que estrujan al pueblo[40].

Esta Democracia es una Desgracia (archivo colectiva memoria feminista, feministas autónomas)
Como Tierra y Territorio, lesbianas feministas antirracistas[41], en este documento hemos querido analizar, reflexionar y recopilar muchas de las ideas ya difundidas por nosotras a través de estos años de activismo.
Tal cual les sucede a muchas compañeras feministas, lesbianas feministas de base y autónomas, las dificultades cotidianas de la sobrevivencia, nuestros trabajos asalariados y la rapidez de los acontecimientos, no siempre nos permiten elaborar el hilo conductor de nuestro activismo, pero estas ideas han estado en la base de lo que hemos escrito y publicado y accionado en Tierra y Territorio.

Trabajamos hace años en el Intercambio de saberes feministas y facilitación terapéutica gestionando nuestras propias sobrevivencias y a la vez solidarizando con compañeras que en determinados momentos no han podido acceder a esas atenciones por sus propios medios económicos. Hemos actuado como equipo analizando historias de vida para orientarnos mejor con las consultantes (varias ven mucho más que terapeuta aisladas).

En esta crisis de aislamiento social y secretismo en torno a la realidad política-fenomenológica del COVID 19, lo seguimos haciendo por medio de plataformas en línea (virtuales), lo que nos ha mostrado limitaciones, pero así mismo posibilidades de llegar a compañeras que están en aislamiento, cuarentena o simplemente alejadas territorialmente, por medio de los teléfonos y los minutos (de redes sociales) a los que hemos tratado de acceder, con los que hemos buscado aportar a las compañeras y a la red de terapeutas para el apoyo feminista mutuo.

Taller Memoria Antirracista, Enero 2017, Club Social de Artistas, disidentes sexuales, Santiago (Archivo memoria antirracista, editorial Nicole Saavedra)
Facilitamos saberes feministas, memoria política, trabajo con biografías de clase, género y territorial, cartografías, ideas, creaciones que potencian la conciencia política del sentido aportador del feminismo en las vidas de las mujeres y las disidencias. Creemos en integrar en profundidad el feminismo en nuestras vivencias, desde lo reparador terapéutico hasta lo comunitario despatriarcalizador. Facilitamos procesos terapéuticos individuales y colectivos desde un enfoque terapéutico feminista vinculado a la autoconciencia y la autonomía, con activistas de comunidades en resistencia; buscando favorecer el bienestar, el autocuidado, potenciando la creación de instrumentos propios de sobrevivencia que no prioricen la negación del dolor, si no la creatividad para enfrentarlo y elaborarlo integrándolo a sus biografías como elementos de sabiduría, rebeldía, creación y memoria política.

Creemos en la terapia feminista por encima de psicologismos que utilizan términos y obedecen a un sistema patriarcal milenario que ha construido vínculos de odio, de daño, de guerra y depredación, vínculos de competencia, de control y poder entre nosotras. Sabemos lo importante que es para el auto-fortalecimiento un contacto reparatorio mutuo (todas tenemos esos saberes), que incluya lo íntimo y singular junto con una comprensión relacional y estructural de la realidad colectiva de la que somos parte. Priorizamos desestructurar miradas e ideologías que buscan “adaptar” a las personas a sus malestares haciéndoles funcionales al sistema productivo y familiar (neoliberal y patriarcal), en detrimento del bienestar singular y colectivo que se podría llegar a lograr con autoconciencia y memoria.

Quizás una dificultad de esta propuesta es y seguirá siendo un alcance limitado que también la protege de la institucionalidad, pero por otro lado, se da con mujeres que lo solicitan desde diversos territorios y quienes a su vez pueden replicar estas conversaciones y energías liberadoras con otras.

En el área de Contra-información, desde 2014 denunciamos la persecución, prisión política y asesinatos de defensoras de la tierra y el territorio por el Estado chileno. Escribimos y publicamos -entre otros- reportajes: Mentira judicial, mentira política[42], El Estado chileno cazando brujas[43], El Estado chileno no reconoce los derechos de la presa política mapuche Francisca Linconao[44], Machi Francisca Linconao arriesga presidio perpetuo[45], Defensor de Francisca Linconao: “La machi es inocente y lo vamos a probar nuevamente”[46], Amenazas a la Machi Francisca Linconao mientras todo el territorio exige su libertad[47], Temuco: Se toman sede regional del Ministerio de la Mujer en favor de la liberación de la Machi[48]. El año 2016 revelamos el que nombramos femicidio empresarial de la defensora mapuche Macarena Valdés en Liquiñe, Tranguil[49] (y 13 columnas más sobre esta defensora hasta 2019).

Marcha Valparaíso, feministas autónomas 2013 (Archivo Encuentro Valpo 2013)

Hemos ido construyendo una mirada lesbofeminista antirracista para revelar el sentido patriarcal, capitalista y misógeno del Estado chileno, la violencia estructural y patriarcal que ejerce.
Hemos hecho y hacemos esto por medio páginas web, fanpages, twuiter e Instagram, en columnas, reportajes, entrevistas y otros documentos en páginas que nos han querido publicar –otras nos ignoran-.

Estamos editando un libro de testimonios de defensoras de la tierra y materiales de facilitación para uso en talleres, encuentros y otras actividades de autocuidado, que sirvan como herramientas de base para la creatividad y aportar a los saberes de las mujeres feministas que trabajan con mujeres y otras personas. Aunque hoy nos encontramos con la dificultad de que las editoriales y los impresores libertarios que nos apoyan[50] están sin insumos (hasta nuevo aviso).

El área que sostiene a las otras dos anteriores es Gestión. Hemos aprendido estrategias de comunicación y seguridad digital y las estamos transmitiendo a otras. Intentamos organizar y re-aprender los saberes que ya tenemos y que nos enseñan nuestras redes para derivaciones de consultantes a apoyo legal y de salud. Organizamos los intercambios de saberes, talleres e intentamos una red logística con otras activistas que nos permita contactarnos para acompañamientos a mujeres y activistas que lo requieran. Nos coordinamos con otras terapeutas feministas y con compañeras acompañantes de abortos autónomos. En esta misma línea estamos creando coordinaciones para la entrega de algunos productos e insumos básicos a comunidades afectadas por la pandemia, y a las que podamos llegar. También publicamos en la medida de nuestros tiempos en @lesbofeministasantirracistas y @lapuntadaconhilo (fanpage)[51].

Hablamos de todo esto como una hoja de vida en la que hemos ido aprendiendo, desaprendiendo, destruyendo mitos que nos oprimían y tejiendo oficios de autoconciencia política.

Como propuesta para la solidaridad feminista nos parece importante fortalecer las capacidades que tienen las comunidades para auto-identificar a la gente y seres más afectados por todo lo que rodea las pandemias; la creación de mecanismos de entrega de recursos a las comunidades afectadas, coordinarnos para gestionar recursos autónomos, auto-gestionados, recursos feministas que no amarren ideas liberales, ciudadanistas, institucionales. Por otra parte, no somos acaudaladas ni activistas con privilegios burgueses, por ende necesitamos recursos.

Actividad por Justicia para Nicole Saavedta, 15 octubre 2018, Club Social
Tenemos más preguntas (siempre):
No pretendemos responderlas. Soberbia ideológica y académica, hay bastante. Proponemos debatir en nuestras comunidades, no negar que nuestras comunidades, muchas veces, disimulan y padecen de patriarcalismo y caudillismos. De ahí -tal vez- partir, hacia cómo queremos realmente vivir, en el modo y ritmo que cada comunidad se dé.

¿Cómo aportamos a recomponer nuestras comunidades destruyendo los patriarcalismos?
¿Estamos fortaleciendo los movimientos auto-reproductivos, autogestionarios, formas cooperativas de producción que han creado muchas compañeras jóvenes, anti-especistas, veganas y mujeres que renuncian a los privilegios de las profesiones universitarias?
¿Estamos dispuestas a renunciar a los poderes y privilegios (miserables y humillantes muchas veces) que nos entregan gobiernos, instituciones públicas y privadas, y universidades?

¿Cómo contribuimos a devolver el Cuerpo y la Autonomía colectiva a todos los seres vivientes?
¿Cómo recuperamos la reproducción y el apego que son colectivamente de nosotras?
¿Estamos contribuyendo al activismo de las aborteras autónomas en todos los territorios?

¿Cómo enfrentar drásticamente la Trata de humanas, animalas y otras especies?
¿Cómo avanzamos a la reunificación del valor de uso y el valor de cambio de la producción y el consumo?
¿Estamos problematizando nuestros consumos de sustancias y la violencia entre lesbianas y entre mujeres?

Se le pueden unir muchas más preguntas que no vislumbramos y no sabemos nombrar. El único lenguaje válido no es el cognitivo, discursivo, escrito; están la gestualidad, la respiración, el lenguaje de la piel, de los órganos del cuerpo, del cuerpo entero, los dibujos, los colores, la pintura, la música, el baile, también el fuego, el rayado y la barricada; y miles de formas más, ni humanas ni occidentalizadas.

Seguiremos trabajando con las redes y coordinaciones a las que hemos solicitado apañe a través de nuestra historia de activismos[52] para gestionar la solidaridad feminista y focalizar la información de autocuidado sin dejar de denunciar la podredumbre que divisamos y de la que nos relatan consultantes, compañeras, amigas, comunidades que revelan la complicidad criminal de Estado, Capitalismo y Patriarcado.

¡No nos vamos a callar! Creemos en no dejar de revelar la injusticia para nutrir la legítima emoción de la rabia que nos llevó a Octubre 2019 por caminos de Dignidad. Necesitamos adaptar nuestros saberes y dolores a este momento para sobrevivir con ética y sin renuncios políticos. 


 Rayados Alzamiento Popular Santiago Diciembre 2019 , (Archivo Tierra y Territorio)





[1] Ministerio de Educación suspende programa de salud mental y apoyo psicosocial infantil, El Desconcierto 11-02-2020, https://www.eldesconcierto.cl/2020/04/11/ministerio-de-educacion-suspende-programa-de-salud-mental-y-apoyo-psicosocial-infantil/; “GOBIERNO SUPRIME PLAZOS DE ATENCIÓN EN GES Y FIJA TOPE DE PRECIO PARA TEST COVID-19,  La Tercera 25-03-2020, http://www.clinicasdechile.cl/noticias/gobierno-suprime-plazos-de-atencion-en-ges-y-fija-tope-de-precio-para-test-covid-19/

[2] Piñera en Plaza de la Dignidad: la ola de críticas que desató el nuevo "gaffe" comunicacional del Presidente,  El Mostrador 4 abril, 2020, https://www.elmostrador.cl/destacado/2020/04/04/pinera-en-plaza-de-la-dignidad-la-ola-de-criticas-que-desato-el-nuevo-gaffe-comunicacional-del-presidente/

[3]Revocan sentencias a 17 condenados por violaciones de DD.HH: 8 de ellos fueron absueltos”, CNN Chile, 12.04.2020 https://www.cnnchile.com/coronavirus/corte-apelaciones-santiago-revoca-17-condenados-violaciones-ddhh_20200412/

[4] …”…acciones espectaculares, provocadoras. Pero la provocación sólo saca a la luz un determinado número de contradicciones sociales. No revela las contradicciones radicales de la sociedad… “, en palabras de la feminista francesa de la diferencia y psicoanalista Atoinette Fouque citada por Bell Hooks (“El feminismo es para todo el mundo”. bell hooks. Ed. Traficantes de Sueños. Madrid 2017).
[5] “higienizada” en lenguajes academicistas modernos.
[6] 1,4 millones de chilenos no tienen agua potable o alcantarillado, Oriana Fernández, BBC, 4 NOV 2018, https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-49825857
[7] Antes desde el año 90 en diversos grupos y activismos autónomos feministas, y en los 80 algunas fuimos secundarias y pobladores jóvenes contra la Dictadura.
[8] Hablamos de “generización”, es decir de convertir a las humanas en “mujeres” como un proceso político de explotación y apropiación de un grupo por otro grupo dominante, tal como se ha racializado a pueblos colonizados para esclavizarlos y occidentalizarlos por parte de los vencedores.
[9] En realidad desde nuestra perspectiva es el Modo de Producción Doméstico y la División Sexual del Trabajo. Pero creemos que no importan tanto las palabras como el sentido político de quien las usa, y cómo las usan.
[10] Preferimos hablar de Lo Intimo, lo Relacional y lo Colectivo.
[11] En 2005-2006 feministas autónomas organizadas en acciones callejeras (colectiva “memoria feminista” y otras auto-organizadas en la Coordinación contra el Femicidio) propusieron la consigna “El machismo mata y el capitalismo también” en respuesta a la despolitización del feminismo hegemónico que solía enviar un mensaje masivo sin contextualizar y/o denunciar directamente la realidad de clase y territorial.
[12] El Decreto Supremo N° 11 del 30 de marzo 2020 del Gobierno de Chile que suspende eRégimen General de Garantías incluye también las Garantías Explícitas en salud (GES) relativas a acceso, calidad, protección financiera y oportunidad con que deben ser otorgadas las prestaciones asociadas a un conjunto priorizado de programas, enfermedades o condiciones de salud (Plan Auge) por el COVID 19. Lo puede revisar en: file:///C:/PUBLICACIONES/Decreto_de_Suspensi_n_de_garant_as_de_oportunidad_GES__1585763436.pdf
[13] “Soy propietario de una casa en la comuna de Zapallar”: La polémica carta que publicó El Mercurio sobre los viajes en cuarentena, El Desconcierto, 10.04.2020, https://www.eldesconcierto.cl/2020/04/10/soy-propietario-de-una-casa-en-la-comuna-de-zapallar-la-polemica-carta-que-publico-el-mercurio-sobre-los-viajes-en-cuarentena/ y “Salidas hacia el litoral: Autoridades confirman denuncias por viajes en helicóptero y advierten de fiscalización estricta, Canal TV meganoticias, 09-04-2020, https://www.meganoticias.cl/nacional/298047-cordon-sanitario-region-metropolitana-helicoptero-zapallar-denuncias-intendente-guevara-manalich.html

[14] Wallmapu no es “La Araucanía”: Tres veces más pobre y 10 veces más rebelde

Victoria Aldunate, América Latina en Movimiento (Alainet) 02/03/2016, https://www.alainet.org/es/articulo/175746, o Reportaje sobre el despojo del Estado chileno a Wallmapu

Wallmapu no es “La Araucanía”, Victoria Aldunate, Mapuexpress 2016, https://www.mapuexpress.org/2016/03/02/reportaje-sobre-el-despojo-del-estado-chileno-a-wallmapu/
[15] Economistas de la Universidad de Chile, 2013 cuantificaron la concentración de la riqueza en Chile con información del Servicio de Impuestos Internos (SII). LA ‘PARTE DEL LEÓN’: NUEVAS ESTIMACIONES DE LA PARTICIPACIÓN DE LOS SÚPER RICOS EN EL INGRESO DE CHILE, Ramón López Eugenio Figueroa B. Pablo Gutiérrez C. Santiago, Marzo 2013. Universidad de Chile. sdt@econ.uchile.cl; econ.uchile.cl/publicaciones. http://www.econ.uchile.cl/uploads/publicacion/306018fadb3ac79952bf1395a555a90a86633790.pd
[16] Privilegios que niegan derechos. DESIGUALDAD EXTREMA Y SECUESTRO DE LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE. OXFAM-IGUALES AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, EDICIÓN ORIGINAL OCTUBRE 2015, REVISIÓN JUNIO 2016. Impresión Editora Búho,

[17] Según la Red por la Defensa de los Territorios, pretenden asentarse en las últimas reservas naturales que quedan en Wallmapu Aprobaron al menos 14 centrales hidroeléctricas, 6 parques eólicos, 3 termoeléctricas y 1 geotermia, además de otras 40 centrales hidroeléctricas proyectadas La RED POR LA DEFENSA DE LOS TERRITORIOS, plantea que estamos en presencia de un verdadero saqueo que va afectar gravemente a todos los habitantes de la Araucanía, y que se hace urgente frenarlo. Especialmente frenar al Ministerio de Energía y el sector empresarial que mantiene bajo la sumisión a organismos regionales como la Seremía de Economía, el Servicio de Evaluación  Ambiental y la Seremía de Energía.
[18] A partir del año 90, el Estado se convierte en una creciente fuente de financiamiento para las ONGs de tener éstas un financiamiento en el Chile de 1990 de 2.161.339.443, el año 1991 se eleva bruscamente a obtener 5.696.335.961 y en 1992 se dispara lo que el Estado chileno les aporta a 10.130.396.598 (Las ONGs durante la Transición Chilena: Un análisis de su respuesta ideológica frente a su incorporación en políticas sociales de índole neoliberal. Sandra Gruninger Magíster en Antropología y Desarrollo. Universidad de Chile. Revista Mad. No.9. Septiembre 2003. Departamento de Antropología. Universidad de Chile , http://rehue.csociales.uchile.cl/publicaciones/mad/09/paper06.pdf)
[19] “NADA DE ABORTO EN BEIJÏNG”, PUNTADA CON HILO N° 11, AÑO 2, SEPTIEMBRE 1995
[20] “Políticas feministas: del cintureo a los “problemas de camiseta”. “Feminist politics: the cintureo at the problem- shirt”. Ed. Nº 23 – Agosto de 2015. Cecilia María Rugna Licenciada y Profesora en Historia (UNL, Santa Fe, Argentina).REVISTA GESTIÓN DE LAS PERSONAS Y TECNOLOGÍA – ISSN 0718-5693 – EDICIÓN Nº 23 –AGOSTO DE 2015 30 www.revistagpt.usach.cl

[21] Declaración del feminismo autónomo, VII Encuentro feminista latinoamericano y del Caribe, Cartagena, 26 de noviembre de 1996, http://documentosautonomos.blogspot.com/2009/01/declaracin-del-feminismo-autnomo.html

[22] Archivo autónomo y personal (victoria aldunate morales).
[23] Eda Cleary,  socióloga y cientista política analiza que fue “para no perjudicar la paz social. Ver:  “La bancarrota del “feminismo cupular” en Chile”, Eda Cleary, El Mostrador, 20 de septiembre 2016   http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2016/09/20/la-bancarrota-del-feminismo-cupular-en-chile/
[24] La colectiva memoria feminista, como otras colectivas hablábamos así. A quienes hemos interpretado como institucionales y/o institucionalizadoras, no han aceptado esa denominación. Claramente da para un debate mayor y profundo en el feminismo. Debate que debería incluir otros temas políticos al interior como por ejemplo la invisibilización, negación de voces y grupos autónomos, –en lo que conocemos y nos toca- como memoria feminista, kallejeres, Coordinación no Más femicidio, Clorindas y otros, lo mismo con la ONG de dos trabajadoras, que solo hacíamos un periódico, el periódico feminista y de clase en papel “Puntada con Hilo” en los 90. Fueron y fuimos omitidas no sólo por la institucionalidad, si no por estudios, investigaciones, tesis, de activistas feministas participantes de la autonomía y del propio feminismo popular, pero a la vez  académicas, estudiantes en el contexto de las academias y otras investigadoras. ¿Es posible que ello tenga que ver con que ninguna, o casi ninguna de nosotras somos éramos –ni somos-reconocidas académicas? Si fuese así, daría cuenta de posturas clasistas también: ¿Entre feministas de clase y anticoloniales…? ¿Responde a los fondos y a la competencia por ellos…? En fin, mucho paño que cortar. 
[25] DECLARACIÓN DE FEMINISTAS AUTÓNOMAS ANTE UN NUEVO ANIVERSARIO DEL TRIUNFO DEL "NO" EN 1989, CONTRA LA DICTADURA DE PINOCHET, http://memoriafeminista.blogspot.com/2008/09/declaracin-pblica-feministas-autnomas.html
[26] Marcela Rodríguez Valdivieso, mencionada como la “mujer metralleta”, condenada por tribunales militares en 1990, Ver artículo rescatado de “La Firme” periódico que duró muy poco “Esta mujer tiene nombre” (Victoria Aldunate). http://contralaviolenciaenlapuntadaconhilo.blogspot.cl/2015/09/marcela-rodriguez-valdivieso.html
[27] “Prisión política de Flora Pavez Tobar. CASTIGO POR DECIRLES NO, A LOS PRECUSORES DEL “NO”, victoria aldunate, memoria feminista, http://contralaviolenciaenlapuntadaconhilo.blogspot.cl/2015/09/flora-pavez-tobar-presa-politica-de-la.html

[28] La disputa por “El feminismo”, Victoria Aldunate Morales, El Desconcierto, 07.02.2019, https://www.eldesconcierto.cl/2019/02/07/la-disputa-por-el-feminismo/

[29] Según el CENSO 2017 (el último relativamente eficiente) la R.M. tendría 7.037 millones de habitantes (40,50 %) mientras “La Araucanía” tiene 869.535 habitantes (5,8%)  en un país de 17.373.831, 869.535 (CENSO 2017).
[30] Este informe se actualiza todos los días por la institución de Salud, enormemente cuestionada por distintos sectores sociales. Puede encontrar la actualizción en: https://www.minsal.cl/nuevo-coronavirus-2019-ncov/casos-confirmados-en-chile-covid-19/ y https://www.minsal.cl
[31] En realidad “La Araucanía” es una designación oficial para un territorio secuestrado por el Estado chileno, sus clases criollas, burguesas y dominantes. Wallmapu, Wal mapu, Gulumapu, Ngulu mapu, significaría al oeste del territorio, a este lado de la cordillera, lo que coincide con una denominación desde el mismo pueblo que la habita.
[32] La epicrisis de Temuco. Zona crítica del Coronavirus en Chile, Fredi Velásquez, Leslie Ayala, Francisco Siredey y Andrew Chernin, 04-04-2020, La Tercera Domingo,
[33] “Casen 2017: La Araucanía sigue siendo la más pobre de Chile con un 17,2%”, Tiempo 21 Araucanía, Claudio Núñez, 21 de Agosto 2018, http://tiempo21araucania.cl/casen-2017-la-araucania-sigue-siendo-la-mas-pobre-de-chile-con-un-172/
[34] INCENDIOS FORESTALES. Estado de Excepción de catástofe: ¿una excusa para militarizar La  Araucanía?, Corresponsal LID Chile, Jueves 7 de febrero de 2019, La Izquierda Diario, http://www.laizquierdadiario.cl/Estado-de-Excepcion-de-catastofe-una-excusa-para-militarizar-La-Araucania
[35] No es lo mismo que sucede por ejemplo en la comuna de Independencia en Santiago Región Metropolitana –refiriéndonos a un caso conocido en nuestra participación territorial- donde vecinas con síntomas acuden al SAPU y les responden que no les harán el test hasta que no muestren peores síntomas. El Hospital San José correspondiente a este sector está en alerta pues trabajadoras/es y la plana mayor de la dirección institucional, están infectados y/o en cuarentena por sospecha de contacto con los infectados.  
[37] La epicrisis de Temuco. Zona crítica del Coronavirus en Chile, Fredi Velásquez, Leslie Ayala, Francisco Siredey y Andrew Chernin, 04-04-2020, La Tercera Domingo,
[38] La Araucanía: Becker responde con represión y desaloja a familias, Constanza Castillo Munita, Miércoles 26 de febrero 2020, http://www.laizquierdadiario.cl/48-tomas-en-La-Araucania-Becker-responde-con-represion-y-desaloja-a-familias;  Y artículo: Los campamentos como respuesta al problema de la vivienda en Chile, https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/region-de-la-araucania/disminuyo-el-numero-de-familias-que-viven-en-campamentos-en-la-araucania/2019-09-05/090503.html,
[39] Como lo explicó y denunció Hanna Arendt, sobreviviente del Holocausto (Sobre la violencia -On Violence- 1969). Alianza Editorial, Madrid 2005,2006.
[40] Agradecemos a la Toma Violeta de Barrancas en Resistencia, en especial al Comité Vida Digna y al Círculo de Mujeres, que nos nutre constantemente con sus experiencias, saberes, análisis políticos y acciones de resistencia. Así descubrimos cómo opera justo lo que denunciaba Hanna Arendt en los 70 del siglo pasado, y que está vigente en la copia “feliz” del Estado chileno.
[41] Llevamos 6 años de activismo como grupo antecedidos de un par de décadas de acciones de las integrantes, colaboradoras y redes activistas con las que hemos actuado y gestionado. No todo lo realizado estará en estas líneas pues hay mucho que no logramos registrar por la rapidez de los acontecimientos y hay otra información que es confidencial por la seguridad de nuestras colaboradoras y de las activistas de diversas redes que hacen posible nuestro trabajo.

[49] El Feminicidio empresarial de la activista Macarena Valdés Muñoz en Liquiñe, El feminicidio de la activista Macarena Valdés Muñoz en Liquiñe, 20.10.2016, El Desconcierto 20 de octubre de 2016, https://www.eldesconcierto.cl/2016/10/20/el-feminicidio-empresarial-de-la-activista-macarena-valdes-munoz-en-liquine/

[50] Agradecemos a Cristian y Diego de la editorial Subalterna con copyleft que indica que las autoras y  editoras permitimos libremente la difusión citando la fuente de lo escrito, también a Nataly que ha apoyados ediciones y re-ediciones desde Sarri Sarri Records. Todas compañeras anarquistas y creativas. También a medios como La Haine, Kaos en la Red, Alai, De Igual a Igual, El Desconcierto, que en distintas etapas han aceptado publicarnos mientras otros medios y editoriales –feministas e izquierdistas- han decidido obviar lo que contra-informamos.
[52] Son innumerables las compañeras autónomas, organizadas y sueltas con las que nos hemos coordinado coyunturalmente y en diversos periodos. En el último año, feministas autónomas de Santiago, San Bernardo, Maipú, V región Interior, Fisuras, Ni Una Menos activistas, redes de lesbianas aborteras, Amigas y en la Casa, Círculo de Mujeres de apoyo a Toma Violeta en resistencia, 4ta Línea Plaza Dignidad, feministas Asamblea Territorial, población J.A.Ríos, Compañeras organizadas de Casa Oásis Lo Hermida, Lastres Abisales, feministas Asamblea Territorial de Lo Espejo, Apoderadas organizadas, Mujeres autoconvocadas de Temuco, Conversatorios feministas V Región, redes y asambleas lesbofeministas, trabajadoras de Caleta Sur La Pintana, y muchas más que nos nutren y nos apoyan desde sus saberes, debates y denuncias.