LA VOZ DE UN INDIGENA AYOREO* CONTRA LA 'CIVILIZACIÓN':
Noticia enviada X Territorios en Resistencia
“Parece que ya los blancos quieren terminar con nosotros. El otro día le
tiraron a un ayorei, que lavaba tranquilo su ropa, una bala en la cabeza. Un
taxista nos avisó. ¡Ya es el colmo!. ¿Qué es lo que hemos hecho a esta gente?.
Vivimos más tiempo en esta tierra que los otros".
“Mi
padre era un guerrero ayorei y muy valiente, y después de la salida del monte
él murió en la civilización, murió de la gripe en la comunidad de Zapocó. Era
mucho mejor vivir en el monte, allí donde no había sufrimiento para nosotros.
Mis hijos ya no conocen esa vida, ellos ahora tienen que pelear con los blancos
por el trabajo y por la tierra.
Hoy en día los ayoréode no tenemos confianza en nadie. Entre la gente blanca
hay cientos de ladrones y se engañan unos a los otros. Desde el comienzo fue
así, la mayoría de los misioneros evangelistas ha engañado a los ayoréode.
Ellos nos amenazaron con el castigo del dios supremo y nos hacían perder
nuestras costumbres. Ellos nos han dado la santa biblia y después se fueron.
También con las instituciones es así, proponen ayudar y finalmente no pasa
nada. Parece que ya los blancos quieren terminar con nosotros. El otro día le
tiraron a un ayorei, que lavaba tranquilo su ropa, una bala en la cabeza. Un
taxista nos avisó. ¡Ya es el colmo!. ¿Qué es lo que hemos hecho a esta gente?.
Vivimos más tiempo en esta tierra que los otros.
¡Carajo! ¡carajo! ¡mi gente está muriendo! Grito de dolor y de rabia, grito
bajo este triste árbol para que me escuchen. Tenemos que defender la nuestro
pueblo, a nuestro pueblo valiente. ¿O han muerto los espíritus ayoréode? ¡no,
jamás!. Yo digo para esta clase de gente que es injusta, les llegará su fin.
Como dijo el chamán al cojñoi (hombre blanco): Tú no eres como una piedra que
nunca se termina. También tú vas a morir. No eres como una pampa que no tiene
fin. No eres como esas cosas y tú vas a morir también".
* Pueblo nómada Ayoréode: La población ayoreode no debe sobrepasar los 4.000
individuos, de los cuales unos 2.200 viven en territorio boliviano. Su
territorio ancestral abarca la región del Chaco septentrional, entre el
sudoeste boliviano y el norte paraguayo; entre los ríos Guapay o Grande, el río
Parapetí, hasta el río Paraguay. El primer contacto fue en época de los
jesuitas (reducciones de Chiquitos, entre 1691-1767). El despojo de sus
territorios producido por la Guerra del Chaco (1935-1939), la penetración de colonos
en el Paraguay a la zona del Chaco, el descubrimiento de pozos petroleros,
hacen que los ayoréode decidan salir de su hábitat, haciendo contacto con la
sociedad nacional. A partir de 1948 se forman en Bolivia las primeras misiones
bajo el mando de evangelizadores provenientes de Norteamérica. Hasta mitad de
los años 60 el proceso de la salida del monte y la entrada a la civilización
occidental se da por concluido un traumático proceso de aculturación. Los
ayoreos que no viven en comunidades rurales viven en ciudades como Santa Cruz,
deambulan vendiendo artesanías o pidiendo dinero. "Cómprame mi collar,
choca (rubia) bonita", dice una abuela, con un español entrecortado,
mientras que una niña descalza se acerca: "Regáleme algo", requiere.
En su proceso de urbanización, los ayoreode ahora son identificados bajo el
estigma de la mendicidad callejera, del comercio sexual y del hacimiento en
comunidades marginales.
Fuente: Territorios en Resistencia (http://www.territoriosenresistencia.org/)